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23/3/12

Otro apunte al bicentenario (1812-2012)


Primero fue la napoleónica Constitución de Bayona de 1808, y luego la de Cádiz de 1812, que con todas las constituciones liberales habidas y por haber, porque todas ellas son hijas del nefando y punible ayuntamiento de la diosa Razón con los enciclopedistas y utilitarios padres inmundos de los viejos partidos jacobinos y afrancesados, sembraron de falsas libertades, humillaciones y hedor, el suelo patrio, que con tanta claridad de criterio nos pinta el señor Botet: “de sentido cada día mas extranjerizado y con tendencia cada día mas centralizadora creadores del Estado moderno, de este monstruo armado hasta los dientes, con una voracidad insaciable y unas uñas que se clavan en todos los miembros del cuerpo social”.

He aquí mi resumen escueto y contribución correligionaria, para en este año que nos toca, desmontar y desenmascarar humildemente, ese montón de papel roñoso que nos venden como la primigenia panacea del Estado, desde uno u otro lado del caciquismo político, que a día de hoy descansa sus posaderas (porque no hacen otra cosa que eso, descansar) en eso que llaman injustamente “Cortes Generales”.

Ramón Nocedal
explicaba bien: “la primera vez que el Liberalismo amenazó entrar en España fue en la Constitución de Bayona, la segunda, fue en las Cortes de 1812; aquellas Cortes impuestas a la Regencia por las turbas revoltosas de Cádiz, mientras que los españoles que no amaban las libertades modernas peleaban heroicamente contra ellas y contra los ejércitos franceses”.

Después de aquello vinieron los partidos liberales a España, pero no por voluntad nacional. El año 1820 llegaron por la deserción de Riego, que volvió la espalda a la América española (o mejor, la España americana), dejando que se perdiese; y vino a establecer por la fuerza, ante la cobardía del felón Fernando VII, la Constitución de 1812.

Por ejemplo, en el caso de Navarra, puede decirse que a pesar de viento y marea, nunca se aceptó el panfleto en cuestión, que de un solo golpe lastimó sus acendradas creencias religiosas y holló sus derechos seculares. Como comisionados del Reino de Navarra, el teniente general
don Javier de Elio, y su hermano don Joaquín, pusieron en manos de Fernando VII lo que sigue: “V.M. A quien la Divina Providencia destinó el trono de Las Españas (…) para acreditar la justicia de esta respetable súplica; pues le consta que a un príncipe católico delineado, como lo es V.M. para modelo de los virtuosos en los fastos de la posteridad, es sola la imperiosa voz de la Religión emanada del Cielo y pronunciada desde el Trono del mismo Dios, la exclusivamente decisiva de todo asunto, sin consideración a reflexiones humanas y a cuyo imperio ceden los especiosos títulos con que pudiera la política, al favor de la violencia, extorsiones y artificios, pintar como voluntaria la aceptación de una Constitución nueva que siempre detestó el Reino y aun de hecho no llegó a efectuarse por sus legítimos representantes, que son los Tres Estados, congregados que debían ser al efecto en Cortes Generales, en quienes en su soberano, residen unicamente las facultades para añadir, variar o aclarar el precioso tesoro de sus instituciones fundamentales.

“Si el tiempo, Señor, permitiese correr el velo que cubre esta farsa o aceptación hecha entre el tumulto y la fuerza, aparecería uno de los méritos mas brillantes que ha podido contraer el Reino en obsequio a V.M. (…) Lejos de haber suscrito a la aprobación de dicha Constitución nueva, ha dado siempre señales exteriores de una desaprobación expresa”.
Concluía pidiendo la reposición de los fueros y libertades del Reino, que Fernando VII restableció efectivamente, aunque de hecho las mutiló y quebrantó repetidas veces por gustarle demasiado el absolutismo regio, como a los liberales gaditanos gustaba el absolutismo liberal (mal llamado, soberanía nacional). Ya se sabe, que polos opuestos, se atraen.

22/3/12

El Abate Agustín Barruel, S.J.



Punta de lanza de la Cristiandad en los tiempos revueltos de la criminal Revolución. Profeta, soldado de la Luz y primigenio desenmascarador de masones e iluminatis.

"No aumentaremos la amargura de las quejas que en el día se forman contra tantos Príncipes seducidos por los jefes de los impíos, y no les diremos: '¿En qué ceguedad tan extraña vivíais? vuestra obligación era estudiar nuestros libros religiosos, para aprender a ser mejores y hacer mas felices a vuestros súbditos, y vosotros os abatisteis a disputar y aprender de los sofistas, y a seguirlos en sus argumentos contra Cristo y sus profetas. Si teníais dudas sobre la religión ¿por qué recurríais a hombres que habían jurado destruirla? Llegará el día en que el Dios de los cristianos hará nacer también dudas sobre vuestros derechos, y remitirá vuestros pueblos a los jacobinos para que las resuelvan. Vedlos ya en vuestros estados y palacios, dispuestos a aplaudir estas objeciones, como Voltaire las que vosotros hicisteis contra Cristo. Responded a su espada con las que ellos respondían y responden a vuestras leyes ' ".
(Haciendo referencia a la nómina de reyes, reyezuelos y príncipes, a sueldo de la Masonería).


En su providencial ultramontanismo, denunció la pleitesía de parte del clero, a los principios revolucionarios; cosa por cierto, que podemos hacer extensiva hoy a buena parte de los miembros de la Iglesia, anonadados por la maravillas del modernismo y las bondades del Liberalismo (¿verdad Rouco?); por no hablar de las absurdas conferencias episcopales, en la mayor parte de los casos, auténticas taifas. En su "Ensayo sobre la reforma del clero", nos dice así: "los malos sacerdotes han perdido la religión; pero principalmente esos prelados ambiciosos que solamente desean el báculo, la mitra, los honores y títulos para mantener su fausto, y unicamente pretenden una Iglesia u Obispado en las provincias, para gastar luego en Babilonia un lujo devorador, y dar un escándalo que ellos solos no creen tal, porque ellos solos le creen oculto".


En sus "Cartas Provinciales filosóficas" se burla con mucha gracia de los sueños de los filósofos sobre el origen del mundo, la formación de la materia, etc...y lo ejecuta con tal arte, que no es necesario estar enterado en los principios elementales de la física para conocer los absurdos filosóficos.


Pero sin duda, fue su erudición sobre la trama masónica e illuminati, lo que sirvió para presentar el periodo histórico de la Revolución francesa, de un modo transparente y claro, que comenzó con la convocación de la Asamblea de los Notables en 1787 y llevó a la aplicación de las tres conspiraciones a la Revolución, manifestando la universalidad de los resultados, explicada por la universalidad de sus tramas:


"¡Franceses, cuán bien sabe Dios confundir la prudencia de los prudentes, y la sabiduría de los sabios!. Preguntad al pueblo qué es de aquellos millones de habitantes que poblaban sus campos y ciudades: qué inundación de bárbaros a venido a desolarlos. El gran crimen del jacobino es su impiedad; pero su mayor recurso es la vuestra. Por vuestra impiedad sois hermanos del jacobino, y sois jacobinos de la revolución contra el Altar. No apaciguaréis el furor del Eterno que venga el Altar trastornando el trono y las leyes, por medio de la revolución. Tal es la última y la mas importante de las lecciones que nos dan esos azotes progresivos, como también las tramas mismas de los sofistas de la impiedad, de la rebelión, y de la anarquía".


Volveremos tras sus pasos...

10/3/10

CVII: El principio del fin



Ningún católico tiene obligación de creer que la inspiración de Juan XXIII provino de Dios, como él mismo expresó (el cual, antes de morir, había perdido muchas de sus ilusiones con ese Concilio). El propio Juan XXIII dijo con respecto a la Iglesia preconciliar: “ha seguido paso a paso la evolución de los pueblos, el progreso científico y la evolución social. Se ha opuesto tenazmente a las ideologías materialistas que niegan la fe. Ha visto surgir y crecer las enormes energías del apostolado de la oración y de la acción en todos los campos”. El propio sínodo de Roma que prentendió de buena fe Juan XXIII, se le fue de las manos gracias a la mala influencia de ciertos sectores infiltrados: modernistas, protestantes y masones. Así pues, una Iglesia vibrante de vitalidad en 1961, de acuerdo con Juan XXIII, pero en 1968, según Pablo VI, una Iglesia en proceso de autodestrucción.

El cardenal Pallavicini dijo (siglo XVI):
“…convocar un concilio general, a menos que la necesidad lo exija perentoriamente, es tentar a Dios.”


El Cardenal Manning: ”Cada uno de los Concilios fue convocado para abatir la herejía principal o corregir el mal principal de la época, sin embargo aunque el comunismo ateo era el mayor mal del siglo XX, fue un mal que el Vaticano II expresamente hizo hincapié en no condenar.”

El Vaticano II se diferenció de los otros Concilios precedentes, por ser de naturaleza “pastoral” y no promulgar, por tanto, enseñanzas doctrinales o morales infalibles que habrían de ser mantenidas obligatoriamente por la Iglesia (ahí es dónde actuó el Espíritu Santo y no en su inspiración). Pablo VI dijo en su Audiencia General de 6 de agosto de 1975: “este Concilio no fue directamente dogmático, sino doctrinal y pastoral”. Cuando dirigió su discurso anual a los predicadores cuaresmales de Roma, en marzo de 1976, se acercó más que nunca a admitir que era en realidad el Concilio el que había iniciado el proceso de devastación de la viña del Señor. Pablo VI aludió dos tentaciones: marxismo y protestantismo, junto también con la del modernismo, que yacían en el subconsciente de muchos católicos, especialmente en los países que bordean el Rin, que en otros casos ya habían salido del subconsciente y sólo esperaban una oportunidad: y el Concilio creó las condiciones que permitieron que esas tendencias surgieran a la superficie; que fueran proclamadas con arrogancia; y codificadas como una nueva ortodoxia. La quintacolumna modernista, los “perniciosos adversarios” condenados por San Pío X en la encíclica Pascendi, los hombres infiltrados “en el seno mismo de la Iglesia, determinados a destruir su energía vital y a subvertir totalmente el mismo Reino de Cristo”.

El grupo de obispos de mentalidad liberal de los países del Rin fueron al Concilio con un plan definido para reformar la Iglesia de acuerdo con sus propias ideas... Uno de los objetivos clave de esa “vanguardia” era el de reemplazar el verdadero concepto de ecumenismo católico, expresado por Pío XI en Mortalium Animos por una política de unidad a cualquier precio. El cardenal Heenan explicaba lo desprevenidos que estaban los obispos británicos y norteamericanos sobre el grado de infección de muchos de sus colegas europeos:
“No estábamos preparados para el descubrimiento de que muchos clérigos holandeses habían convertido el ecumenismo casi en una religión.”

Por otra parte, los propulsores del neomodernismo (al que vimos criticar a Pablo VI) se hallaban mayoritariamente entre los periti (“los expertos”) del Concilio, y no entre los propios obispos. Los documentos conciliares no fueron tanto obra de los obispos que los votaron, como de los “expertos” que los redactaron.Lo escandaloso es que algunos de esos “expertos” habían sido sospechosos de heterodoxia bajo el reinado de Pío XII, habiendo denunciado éste en su encíclica Humani Generis la creciente amenaza y fuerza de la quintacolumna neomodernista dentro de la Iglesia de entonces.

El grupo del Rin desbarata el procedimiento de elección establecido e inicia una campaña para asegurar la elección de sus propios candidatos para las influyentes comisiones conciliares. El cardenal Lienart (francmasón de alto grado) propuso que las distintas jerarquías nacionales consideraran qué candidatos valiosos podían ofrecer y luego pasaran a las otras jerarquías los nombres de los candidatos preferidos.

Comenzó así un periodo de intrigas, reuniones secretas, listas nuevas, etc…En palabras de Mons. Lefebvre:
“Los que prepararon aquellas nuevas listas conocían muy bien a los candidatos que proponían; resulta obvio decir que todos ellos tenían la misma tendencia.” Dijo el cardenal Henaan: “Resultaba imposible conocer algo sobre los 16 (nuevos) obispos propuestos para cada una de las 10 comisiones. Por ello, no pudo evitarse que se acabara votando a candidatos casi desconocidos.”

El Rin había comenzado a desembocar en el Tiber. Este éxito se había obtenido gracias a que, a diferencia de otras jerarquías episcopales, “la alianza del Rin pudo operar eficazmente porque sabía de antemano lo que quería y lo que no quería.”

El cardenal Heenan atestigua que los “expertos” o “teólogos” (fuerzas de choque liberales) podían introducir fórmulas ambiguas en los documentos conciliares oficiales; temía lo que iba a suceder si obtenían el poder de interpretar el Concilio al mundo. Esos “teólogos” liberales se aferraron al Concilio como un medio para descatolizar la Iglesia católica, aparentando sólo querer “desromanizarla”. Distorsionando términos y tomando palabrería protestante crearon un embrollo con el que han confundido y alienado a todo católico de bien).


Existe, desde entonces, un “magisterio” paralelo de los expertos que impone su voluntad a la Iglesia…

Los textos conciliares suelen estar redactados de modo que no se cierra ninguna puerta; para que no constituyeran un futuro obstáculo a discusiones al diálogo entre católicos y no-católicos. Todo es ambigüedad. El cardenal Heenan señalaba:
“En el Concilio hubo un grupo de “ecumaníacos”, que veían el aspecto “ecuménico” en todo. No se presentaba ningún tema a discusión si no era examinado en su contenido ecuménico… utilizaban un contador Geiger teológico para detectar cualquier afirmación de fe católica que pudiera no ser del todo aceptable para los no-católicos.” El obispo Carli confirmaba esa opinión: “Ya no era posible hablar de la Virgen; ninguno podía ser llamado hereje; nadie podía usar la expresión “Iglesia militante”, ya no se podía hablar sobre los poderes inherentes a la Iglesia Católica.”

La vejatoria consideración dada a la figura de la Virgen durante el Concilio ilustra la magnitud de la influencia protestante. Los protestantes objetaron el título de “Mediadora de todas las Gracias”. Se llegó a un compromiso: se conservó “Mediadora” pero se suprimieron las palabras “de todas las gracias”. Los protestantes objetaron también el título de “Madre de la Iglesia”; y fue suprimido. Pablo VI declaró a Nuestra Señora como Madre de la Iglesia por su propia autoridad. Los protestantes y los padres liberales se enfurecieron.

La política del papa Pío XII de enfrentamiento con el comunismo fue reemplazada por una de “diálogo”.

“Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso los hombres cosechan uvas de los espinos o higos de las zarzas? Así, todo árbol bueno da frutos buenos y todo árbol malo da frutos malos” (Mt. 7, 16-19). Nadie puede negar que, hasta ahora, el Vaticano II no ha producido frutos buenos. Las reformas decretadas en su nombre, de acuerdo con el arzobispo M. Lefevbre,
“han contribuido y siguen contribuyendo a la demolición de la iglesia, a la ruina del sacerdocio, a la destrucción de la Misa y de los Sacramentos, a la desaparición de la vida religiosa, así como al surgimiento de una doctrina naturalista y teilhardiana en universidades y seminarios y en la educación religiosa de los niños, una doctrina nacida del liberalismo y condenada muchas veces por el solemne magisterio de la Iglesia”.

Hasta el mismo Pablo VI habló posteriormente en términos muy diferentes a los de su discurso de apertura de la segunda sesión del Vaticano II. En 1968 ya había llegado al punto de lamentar el hecho de que la Iglesia se hallaba en un proceso de autodestrucción: En 1972 llegó a decir que, de algún modo, el propio Satanás había encontrado una abertura para entrar en la Iglesia por donde diseminaba dudas, inquietud e insatisfacción. “Creímos”, se lamentaba, “que después del Concilio llegaría un día de sol en la historia de la Iglesia; y en su lugar encontramos nuevas borrascas. Hay inseguridad; la gente busca abrir abismos en vez de puentes para cruzarlos. ¿Cómo sucedió esto? Os confiaremos una convicción: hay un poder adverso, el Demonio, al que el Evangelio llama el enemigo misterioso del hombre, …algo preternatural vino a sofocar los frutos del Vaticano II” (…) “Nos hemos destruido nosotros mismos”.

El profesor Van der Ploeg, distinguido erudito bíblico holandés declaraba: "
El ascenso del neo-modernismo se vincula históricamente con el Vaticano II."

Así pues triunfó el falso ecumenismo: cuanto más tratan las autoridades católicas de acercar a la Iglesia al protestantismo más tienden a llevarla a un cristianismo irreligioso, al racionalismo. El diálogo ecuménico con los protestantes es inútil porque la lógica de su sistema implica que, en última instancia, un jefe protestante sólo puede hablar por sí mismo

La única verdadera base para el ecumenismo católico es invitar a los protestantes a volver a la única verdadera Iglesia fundada por Jesucristo.


Fuente: del libro "El Concilio del papa Juan".

Los Francmasones en el CVII (2ª parte)




Los masones ya lo habían proclamado abiertamente:”El objetivo ya no es destruir a la Iglesia sino más bien utilizarla por medio de la infiltración (y destruirla desde dentro).”

De hecho uno de sus portavoces, el ex canónigo francés Roca, apóstata satánico de la peor especie, había profetizado ya a finales del siglo XIX:El culto sagrado en la forma ordenada por la Liturgia, el ceremonial, el Ritual (se refiere a la Misa Tridentina en latín) y las disposiciones de la Iglesia Romana pronto sufrirán una transformación en un Concilio ecuménico que le restaurará la venerable sencillez de la edad de oro de los Apóstoles, acorde con los dictados de la conciencia y de la civilización moderna.”
(Y pensar que la primera de las normas generales propuestas para la reforma litúrgica del Vaticano II era que: “los ritos deberán caracterizarse por una noble sencillez”) dicha reforma litúrgica fue obra del arzobispo Bugnini, a quien por fin se había desenmascarado; “es verdaderamente lo que hace tiempo sospechábamos: un francmasón”.

Monseñor Lefevbre comentaba, en marzo de 1976
:”Ahora, cuando oímos en Roma que el que fue alma y corazón de la reforma litúrgica pertenece a la francmasonería, podemos pensar que no es el único. El velo que cubrió el mayor engaño que jamás haya mistificado al clero y cofundido a los fieles, está comenzando a rasgarse.”

(Documentos de la Alta Vendita de los Carbonarios; publicados por el irlandés Mons. Dillon en 1885) Chapter: Permanent Instruction of the Alta vendita: “Nuestro objetivo final es el de Voltaire y el de la Revolución Francesa: la destrucción, para siempre, del Catolicismo e incluso de la noción de lo cristiano…”

Buscaban, para ello, “un papa acorde con nuestros deseos”, no forzosamente uno malo (de hecho, “uno bueno” les convendría más); más bien uno a quien pudieran instrumentar. La tarea que emprendemos no es obra de un día, ni de un mes ni de un año. Puede durar muchos años, un siglo tal vez, pero en nuestras filas el soldado (masón) muere y la lucha continúa”.

La hora de la Alta Vendita habrá llegado cuando sus agentes “hayan invadido todas las funciones. Gobernarán, administrarán y juzgarán. Elegirán el pontífice que debe reinar; y ese pontífice, como la mayoría de sus contemporáneos, estará necesariamente imbuido de los principios humanitarios que pondremos en circulación.
Dejad que el clero marche tras nuestra bandera creyendo siempre que marcha tras la bandera de las Llaves Apostólicas.Echad vuestras redes como Simón Pedro; tendedlas en el fondo de las sacristías, de los seminarios y de los conventos y obtendréis una redada de “peces” aun más milagrosa que la suya. Habréis pescado una revolución con tiara y capa pluvial, que marchará con la cruz y nuestra bandera, una revolución que sólo necesita un pequeño estímulo para incendiar el mundo”.




Documento que se publicó por orden de SS León XIII, precisamente con la esperanza de impedir la concreción de tales siniestros planes.

Nótese igualmente que no se trataba de colocar a uno de los suyos en el trono papal,
sino asegurarse la elección de un papa idealista, inspirado por ideales humanitarios, al cual pudieran manipular. El clero no resistiría las órdenes que le llegaran desde el Vaticano, por más penosas que parecieren, precisamente porque consideraría que obedeciéndolas marchaba “tras la bandera de las Llaves Apostólicas”.

Así pues, las sociedades secretas que planeaban destruir a la Iglesia “reformándola desde dentro” no buscaban sólo una nueva misa, como explicaba monseñor Graber. Todo debía ser “nuevo”: “nueva” religión, “nuevo” dogma, “nuevo” sacerdocio, aboliéndose toda sotana y hasta llegando a admitir el matrimonio.

¿Qué alcance tuvo la influencia de las sociedades secretas en el Vaticano II? El obispo Graber cree que fue apreciable, aunque no pueda, por supuesto, aportar pruebas explícitas; él demuestra que las orientaciones actuales de la Iglesia concuerdan muy estrechamente con las que pretendía la estrategia de las sociedades secretas. En cualquier caso, cierto o no, el resultado práctico final de las orientaciones posconciliares viene a coincidir con el mismo objetivo de las sociedades secretas.


Pablo VI nos aseguraba que la presente destrucción de la Iglesia es una autodestrucción; San Pío X advirtió que ésa era la intención de los modernistas (estrategia de las sociedades secretas). De hecho, el patético estado al que han reducido la Liturgia romana, brinda un testimonio desgarrador de la eficacia con que estos enemigos perniciosos realizan su tarea. Von Hildebrand en su libro The Devastated Vineyard, afirmó que si a un diablo “se le hubiere encomendado la ruina de la Liturgia no hubiera podido hacerlo mejor."




Fuente: del libro "El Concilio del papa Juan".

26/2/10

Los Francmasones en el CVII


No soy sedevacantista y siempre guardaré fidelidad al Santo Padre, ni acuso ni acusaré jamás a SS Juan XXIII y SS Pablo VI de masones, pero si, de permitir como dijo Pablo VI, que el humo de Satanás penetrase en la Iglesia...las consecuencias las estamos pagando ahora: Ecumenismo, "libertad religiosa", iglesias vacías de jóvenes, ambigüedad a la hora de condenar a los políticos abortistas, hipocresía, etc.... Permitieron que el veneno modernista penetrase y Roma fue infiltrada de masones.

Algunos de los miembros de la lista del periodista Pecorelli (asesinado en 1979). Segun el autor eran masones y participaron en el Concilio Vaticano II:

MONS. LUIGI DADAGLIO (Nuncio de Papa en España. Arzobispo de Lero. Un buen elemento. Artífice de la "revolución" en la Iglesia española. Se mostró especialmente sádico y rastrero con el General Franco en sus últimos años de enfermedad y vejez.).

CARD. AGUSTÍN BEA (Secretario de Estado -próximo al Papa- bajo los Papas Juan XXIII y Pablo VI. Nota: en realidad, alias de Behayim). Era Judío.

CARD. SEBASTIANO BAGGIO (Prefecto de la Sagrada Congregación de los Obispos -es una Congregación crucial para el nombramiento de nuevos obispos-. Secretario de Estado bajo el Papa Juan Pablo II desde 1989 a 1992. Nombre en clave masónica "SEBA". El controla la consagración de obispos).

ARZ. ANNIBALE BUGNINI (Autor del Novus Ordo Missae -Reforma litúrgica-. Desterrado a la nunciatura en Irán por Pablo VI. Alias BUAN.).

CARD. AGOSTINO CASAROLI(Secretario de Estado -muy cercano al Papa- con el Papa Juan Pablo II desde el 1 de julio de 1979 hasta su retiro en 1989. Alias CASA.).

MONS. LUIGI BETAZZI (Obispo de Ivera, Italia. Alias LUBE.).

Card. Anchille Lienart (Gran Maestro masón de alto grado. Obispo de Lille, Francia. Encargado de reclutar nuevos masones. Fue el jefe de las fuerzas "progresistas" en el Concilio Vaticano II).

Mons. Paul Marcinkus (Natural de Cicero, Illinois. 1, 90 metros de altura. Presidente del Instituto de enseñanza Religiosa. Llamado con el espiritual apodo de "GORILA". Culpable de los delitos y escándalos financieros de finales de los 70. Inmortalizado en la tercera parte de "El Padrino". Nombre en clave MARPA.).

Card. Ugo Poletti (Vicario de S.S. Diocesis de Roma. Controla el clero de Roma desde 3-6-73. Miembro de la Sagrada Congregación de los sacramentos y del Culto Divino. Él es Presidente de los Trabajos Pontificios y de la preservación de la Fe. También Presidente de la Academia de Liturgia. Nombre UPO).

Card. Leo Suenens (Título: Protector de la Iglesia de San Pedro Encadenado, en el exterior de Roma. Promueve el Pentecostalismo Protestante (carismáticos). Destructor de muchos dogmas de la Iglesia cuando trabajaba en las tres Sagradas Congregaciones: 1) Propagación de la Fe; 2) Ritos y ceremonias litúrgicos; 3) Seminarios. 6-15-67. Alias LESU.).

Card. Jean Villot (Secretario de Estado con el papa Pablo VI. Fue Camerlengo (Tesorero). Nombres clave JEANNI y ZURIGO.)

Agostino Cacciavillan (Secretario de Estado).

Arz. Enzio D'Antonio (Arzobispo de Trivento).

Card. Alberto Bovone (Secretario sustituto de la Oficina sagrada. Nombre ALBO.).

Card. Pio Laghi (Nuncio, Delegado Apostólico en Argentina,y después en EE.UU. hasta 1995. Nombre LAPI.).

Luigi Belloli (Rector del Seminario de Lombardia. Nombre clave BELLU.).

Mons. Cleto Bellucci (Obispo Coadjutor de Fermo.).

Mons. Fiorenzo Angelini (Obispo de Messenel, Grecia.).

Mons. Gaetano Bonicelli (Obispo de Albano, Italia. Nombre BOGA.).

Card. Bernard Law.

(FUENTE: Por la Unidad Tradicionalista)

24/12/09

Los modernistas, ¡esos grandes civilizados!


Marcan a los pueblos los pasos que han de dar para conseguir la verdadera felicidad: ésta es la ciencia de los falsos doctores, de los revendedores de libertad y patriotismo, verdaderos traficantes y explotadores del humano linaje: ésta es la caricatura para disfrazarse y con el disfraz, explotar el filón del presupuesto. ¿Dudáis? ved la colección de sudarios y cajas mortuorias que tiene la civilización para con su música cantar el De Profundis disfrazado de la humanidad, acompañado de su propia pamplina.

Los nuevos civilizados para aterrorizar a las gentes sencillas e ignorantes, han hecho cosas maravillosas y las están haciendo: les conviene hacer mucho ruido y conseguir golpes de efecto; con su música de viento meten miedo a los incautos. Todas sus obras están llenas de ignominia y de violaciones que son la base de su edificio monumental; así es que los pueblos que los conocen, hacen como las ranas de la fábula que pedían rey, porque saben que todas sus ofertas no son sino el medio de conseguir ellos sus fines, porque CONOCEN QUE LA VERDAD ES SENCILLA Y CLARA, Y LA MENTIRA Y EL SOFISMA SON AMBIGUOS E ININTELIGIBLES COMO LO ES LA HIPOCRESÍA, en una palabra, PORQUE LOS HOMBRES SENSATOS CONOCEN QUE ESTO ES UNA AUTÉNTICA FARSA PARA EJERCER EL MONOPOLIO.

Los nuevos doctores de esta sociedad, resucitan a la Inquisición para hacer el "bú" con ella y asustar, pero callan los tormentos que en la República modelo, México, España, Francia, Italia,...vamos, que en todas partes, han ejecutado y están ejecutando los que se llaman a sí mismos "libertadores". Resucitan el feudalismo para ¿aterrorizar?, pero no dicen nada del feudalismo que ellos establecen con las anexiones del feudalismo parlamentario, con los cañones rayados, con su despotismo feroz, con su sostén de los tiranos llamados civilizados y apóstoles de la civilización y libertadores de los pueblos...¡Ay! ¡Cuánto hacen para embaucar a los tontos!.

Resucitan el repugnante y asqueroso PAGANISMO con toda su gangrena y corrupción, lo venden como la suprema inteligencia. ¿Dudáis? ved lo que dijo uno de los mayores "civilizados", por supuesto, gran maestre de la Logia, Luis Napoleón, cuando decía: "El imperio es la paz", y precisamente desde aquel momento empezó a llevar franceses al matadero.

Los cañones rayados son los que ordenan y mandan con sus esposas y damas de honor las bayonetas, en el mundo civilizado, en el mundo de las leyes, de la ciencia diplomática. Y los doctores, apóstoles y confesores del "Estado Libre" decían que las guerras eran hijas de la barbarie...

En el mundo del progreso indefinido y de la "cultura", éste se identifica a sí mismo como el Don Quijote de los siglos XIX, XX y comienzos del XXI, y la civilización moderna es su Dulcinea.

20/11/09

Los USA son una nación masónica


Siempre se me pone una sonrisa en la cara, cuando oigo decir a los evangélicos, que los Estados Unidos de América fue fundada como una "nación cristiana". No, les digo yo, eso es lo que era antes de la Revolución Americana, cuando las colonias estaban gobernadas por un rey cristiano protestante. Después de la Revolución, las colonias dejaron de ser cristianas, y los USA se convirtieron en la primera nación masónica del mundo. Por supuesto, los padres fundadores cooperaron con los cristianos, porque tenía que ser, pero no creo por un segundo que los padres fundadores tuviesen la mas mínima intención de mantener en los USA cualquier rastro de una forma cristiana de gobierno. Los padres fundadores estaban de acuerdo en que los principios morales de la religión eran útiles en la construcción del país, pero mantuvieron en el plano estricto de la moral, la comprensión de la religión cristiana, como todos los buenos masones hacen. La idea de un gobierno estadounidense actualmente, reconociendo la autoridad real de cualquier Iglesia particular, les repugnaba. Por supuesto, tan repugnante les era la Iglesia Católica, que los fundadores estaban decididos a mantenerla en su “lugar”. ¿Debo recordar a mis lectores que después de la Revolución Americana, los católicos sufrieron algunas de sus mayores humillaciones a manos de aquéllos que clamaban la más alta lealtad a la Constitución de los USA y la Revolución Americana.

Los Francmasones no gobiernan América en el sentido literal, como un rey podía gobernar a sus súbditos, pero la gobiernan. De hecho, los USA fueron fundados sobre la masonería, por lo que es la primera Nación Masónica. La idea es que los Masones gobiernan USA a través de su sistema de gobierno, diseñado y ordenado a través de los principios masónicos. La idea de la república democrática (popular y erróneamente conocida simplemente como "democracia") es de origen masónico, un producto de la época de la Ilustración, que se opone a la monarquía cristiana, el fundamento de la civilización occidental.

Quiero dejar esto muy claro. La civilización occidental se basa en la monarquía cristiana. Reyes y reinas estaban sujetos a la autoridad eclesiástica de la Iglesia Católica, que tenía tanto el poder para coronarlos, como para excomulgarlos. Al coronarlos, la Iglesia les dio el poder (poder que viene de lo Alto). Al excomulgarlos, la Iglesia disminuyó su poder, a veces destronándolos por completo. Así, la civilización occidental estaba gobernada por un sistema cristiano de gobierno durante la Edad Espléndida. Fue sólo después de la Reforma protestante cuando empezamos a ver los problemas importantes de estas monarquías, que por supuesto dio origen a la época de la Ilustración y el surgimiento de la masonería. Los masones, derrocaron monarquías, o al menos, disminuyeron su autoridad, lo que nos da el republicanismo democrático.

El problema con el republicanismo democrático, que además de ser una forma de gobierno no cristiana deriva de los antiguos principios paganos, es que siempre lleva al socialismo. Lo observamos en diversos grados en las democracias en todo el mundo, e incluso aquí en los USA, que continuamente se deslizan más al régimen socialista.


Muchos católicos estadounidenses no entienden la naturaleza intrínsecamente anti-católica de la masonería. Tienen que entender que en América, la masonería ya ha conseguido la mayor parte de sus objetivos. El gobierno es totalmente francmasón. La vía democrática hacia el socialismo está en marcha, y nada mas y nada menos que un colapso total de Washington DC puede cambiar esta situación. Por lo tanto, no hay necesidad de que los masones trabajen tan duro ya en los USA. La mayor parte de su trabajo ya está terminado. La función principal de la mayoría de los Masones de USA está principalmente en la recaudación de fondos, para ayudar a difundir las ideas masónicas de todo el mundo. En Europa, la Masonería toma mucho más abiertamente un papel anti-católico, ya que continuamente trata de socavar la influencia de la Iglesia Católica allí.

The Catholic Knight
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I always get a chuckle when I hear Evangelicals tell me that the United States of America was founded as a "Christian nation." No, I tell them, that's what it was BEFORE the American Revolution, when the colonies were ruled by a Protestant Christian king. After the Revolution, the colonies ceased to be Christian, and became the world's first Masonic nation! Granted, America's founding fathers were cooperative with Christians, mainly because they had to be, but don't think for one second that those same founding fathers had any intention of America keeping any trace of a Christian form of government. The founding fathers agreed that the moral foundations of religion were useful in building the country, but they kept it strictly to a moral understanding of the Christian religion, as all good Masons do. The idea of American government actually recognizing the real authority of any particular Church was repugnant to them. Of course, most repugnant to them was the Catholic Church, which the founding fathers were determined to keep in it's place. Need I remind my readers that following the American Revolution, Catholics suffered some of their greatest indignities at the hands of those who claimed the highest loyalty to the U.S. Constitution and the American Revolution.

Freemasons don't rule America in the literal sense, like a king might rule his subjects, but they do rule America in principle. In fact, the United States was founded on Freemasonry, and thus it is the world's first Masonic Nation. The idea being that Freemasons rule America through it's system of government, designed and ordered through Masonic principles. The idea of democratic republicanism (popularly and incorrectly referred to simply as "democracy") is Masonic in origin, a product of the Enlightenment era, which opposes Christian monarchy, the foundation of western civilization.

I want to make this very clear. Western civilization was founded on Christian monarchy. Kings and queens were subject to the ecclesiastical authority of the Catholic Church, which had both the power to coronate them and excommunicate them. By coronating them, the Church gave them power. By excommunicating them, the Church diminished their power, and sometimes dethroned them entirely. Thus western civilization was ruled by a Christian system of government during the middle ages. It was only after the Protestant Reformation that we start to see significant problems with these monarchies, which of course gave birth to the Enlightenment era and the rise of the Freemasons. The Freemasons in turn toppled the monarchies, or at the very least diminished their authority, thus giving us democratic republicanism.

The problem with democratic republicanism, besides it being an unChristian form of government derived from ancient Pagan principles, is that it always leads to socialism. We can see this in various degrees in democracies throughout the world, and even here in the United States, which continually slides deeper into socialist rule.

Many Catholic Americans don't understand the intrinsically anti-Catholic nature of Freemasonry. You have to understand that in America, Freemasonry has already accomplished most of it's goals. The government is totally Freemason. The democratic road to socialism is well underway, and nothing less than a total collapse of Washington DC can change this. Therefore, there is no need for Freemasons to work so hard in the United States. Most of their work is already finished. The primary function of most American Freemasons is now mainly fundraising, to help spread Masonic ideas around the world. In Europe Freemasonry takes on a much more openly anti-Catholic role, as it continually tries to undermine the influence of the Catholic Church there.

The Catholic Knight

25/9/09

En el Callao


Las sociedades secretas internacionales han procurado siempre con sus intrigas, desatar los lazos que unen a España con las repúblicas hispanoamericanas. Así ocurrió en 1866 entre la España y el Perú: el veneno masónico creó una enemistad artificial y momentánea que nunca debiera haberse producido.

Pero es lo cierto que en mayo de dicho año tuvo lugar el combate del Callao, en que dos grandes españoles se cubrieron de gloria: Sánchez Barcáiztegui y Méndez Núñez; el primero comandante del Almansa y el segundo brigadier de la Armada.

Frente a las aguas del fuerte del Callao, estaba nuestra escuadra con orden de combate; no lejos de ella estaba la de una gran potencia extranjera que se había propuesto impedir la acción de nuestros barcos, y así se lo dio a entender el comodoro de ella al bravo Méndez Núñez. Éste le respondió:
- Estoy dispuesto a cumplir mi deber sin que me lo impidan temores ni amenazas, que España quiere tener mejor honra sin barcos, que no barcos sin honra.

El combate fue durísimo, y de él resultó gravemente herido el almirante Méndez Núñez; pero se salvó el honor del pabellón español, y, después de la dura batalla naval, tuvo España barcos...y honra.

30/4/09

Cómo domesticar y someter a un pueblo



Fuente: Prometeo (Hispanismo.org)

J. Radolub era un ruso radicado en la Argentina. Fue soldado zarista en la primera guerra mundial. Pobre de solemnidad, se ganaba el pan enseñando ruso a 2, a veces 3 alumnos. Dedicaba todo su tiempo a redactar humildes panfletos y folletos denunciando los poderes ocultos; textos tan lúcidos como el que se difunde a continuación como gratitud por su ejemplo. Nunca pidió ni esperó reconocimiento.

El escritor J. Radolub, sintetiza así la fórmula ínfalible de domesticar y someter a los pueblos. Cualquier parecido con la realidad.....

1) Deformar la mente a través de la enseñanza disolvente.

2) Quebrar la estructura jerárquica de la familia.

3) Degenerar las artes y envilecer la literatura.

4) Minar el respeto hacia las religiones tradicionales, provocar disidencias en el seno de sus jerarquías pastorales, trabar su accionar e influencia en el campo estatal o político.

5) Favorecer el lujo, las modas fantásticas, los gastos irrazonables y poco a poco excluir la posibilidad de gozar las alegrías sencillas.

6) Desviar la atención de las masas mediante diversiones estúpidas, espectáculos embrutecedores, etc. Distraer al pueblo con futilezas, para impedir el criterio sano, que lo conduzca a analizar problemas de real trascendencia.

7) Aturdir los espíritus mediante ruidos estridentes, debilitar el organismo favoreciendo sistemas de vida desnaturalizados.

8) Incitar al descontento, los odios y la envidia entre las distintas clases sociales, reemplazar a los dirigentes eficaces y favorecer el culto al becerro de oro.

9) Destruir los acuerdos entre obreros y patronos por medio de la explotación, las huelgas y el cierre patronal, impedir a toda costa el entendimiento entre el trabajo y el capital.

10) Corromper a las clases adineradas e incitar a la desesperación a los pobres contra las mismas.

11) Destruir las clases rurales, promoviendo una economía de ficciones monetaristas sin sustento en la riqueza real de las naciones.

12) Cultivar y difundir toda clase de utopías a fin de llevar a los pueblos a un laberinto de ideas y proyectos irrealizables.

13) Encarecer la vida aumentando salarios ilusorios mediante la desvalorización monetaria.

14) Provocar la desconfianza a nivel internacional, promover la formación de sectores antagónicos. Crear una dialéctica de falsas oposiciones entre partidos aparentemente rivales, pero umbilicalmente unidos por lazos ilegales inconfesables.

15) Impedir, si es necesario por la fuerza, la formación de Estados nacionales autárquicos.

16) Elevar a los poderes públicos a individuos comprometidos con sectas dominadas por la usura internacional.

17) Imponer como dogma intocable en la educación las ideologías universalistas sustentadas en principios materialistas y liberales.

18) Promover la agonía de los Estados nacionales, calumniándolos como expresión de egoísmo, discriminación o guerrerismo.

19) Pauperizar primero y principalmente a la clase media, por su natural independencia.

20) Crear polos de poder internacional aparentemente antagónicos y sugerir como única "salvación" ante las crisis bélicas la constitución del gobierno mundial, realizándose entonces la "profecía" de Enrique Heine: "Un pastor con un cayado de hierro conduciendo a un rebaño de ovejas esquiladas que balarán

Está claro, es lo de siempre, detrás está la mano negra de una real Masonería empeñada (y de hecho lo conseguirá) en implantar el satánico Nuevo Orden Mundial, eliminar cualquier resquicio o anhelo de independencia patria, destruir la Iglesia y la fe VERDADERA y lobotomizar las mentes de los hombres, para que todos a una lleguemos por fin a ver la "verdad" y adoremos a su todopoderoso dios Lucifer, amigo de los hombres.