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30/9/09

El Rey y los cansinos nobles


Pedro IV, el del puñalet, está descontento y airado contra los nobles aragoneses por causa de la sucesión al trono. Los nobles le muestran el Privilegio General de la Unión y don Pedro les contesta que ya ha prescrito y que no sirve...res de res.

Los nobles traen y llevan al Rey, de Cataluña a Murviedro (la antigua Sagunto, en cristiano), de Murviedro a Valencia, de Valencia a Teruel...el Rey es un prisionero de sus propios súbditos.

Cada vez que don Pedro quiere levantar cabeza, las moscas cojoneras o nobles, le muestran el Privilegio, un pergamino que data de los tiempos de Alfonso III, llamado "el Liberal", y el Rey vuelve desesperado la cabeza como si viese el diablo.

Le piden castillos los nobles y don Pedro los da; le piden rehenes, y don Pedro da rehenes; le exigen que separe de su lado a sus amigos..., don Pedro vacila, pero los nobles le muestran el pergamino de los cojones, hablando en plata, y...¡qué remedio! tiene que alejar a los amigos.

Hasta que un día, don Pedro no pudo aguantar mas y se le hincharon las...narices. Reunió como pudo un ejército; los nobles reunieron otro; encontráronse en Epila y don Pedro los venció, derrotó, trituró y machacó (¿a que tras leer estas líneas uno se siente mejor?). Y tomando en la izquierda el viejo pergamino del Privilegio (de los coj...nobles), ante aquéllos que quedaron con vida tras la batalla, sacó el puñal y lo hizo trizas.

Por cierto que le arremetió con tal brío que se hirió la mano, por la que empezó a correr la sangre. Entonces dijo el Rey:
- Privilegio que tanta sangre ha costado, no se debe borrar sino derramando sangre.

Poco después murió satisfechísimo de su triunfo.

PD: El Antiguo Reino de Valencia, heredó su escudo heráldico.

3/7/09

La Nobleza


Decía Luis Vives: "La verdadera y sólida nobleza nace de la virtud. Necedad es gloriarte de un padre noble, si tú eres vil y mancillas con tu torpeza la hermosura de aquel linaje".

En su obra Le marquise de Lourore, dice Edmond About: "Un hijo de casa noble abofeteará al insolente que ponga en duda la virtud de su madre; sin embargo, él mismo no oculta que su abuela tuvo ciertos devaneos; y, en cuanto a su tatarabuela, si por ventura obtuvo favores de Luis XV su vanagloria es grande. De este modo, la vergüenza de los nuestros, a medida que se aleja de nosotros, se convierte en gloria."

Un grande de España se dirigió un día al general Weyler, que acababa de ser elevado a la grandeza, y le tuteó:
-¿Quién le ha dado permiso para tutearme?- le dijo el general.
-Es costumbre entre nosotros los grandes-dijo el otro.
-Pues sepa usted, mozuelo, que mi grandeza empieza en mi.

A la muerte del gran hereje Lutero en 1546, los protestantes manifestaron frecuentemente su rebeldía contra la Iglesia. Carlos I de España, de acuerdo con el Papa y con su hermano Fernando, a quien había cedido los dominios hereditarios de Alemania, resolvió hacerles la guerra. El 24 de abril de 1547, obtuvo el emperador la victoria de Mühlberg; en ella hizo prisionero al príncipe elector de Sajonia, cuya vida ofreció a su esposa a cambio de la ciudad de Wittemberg, en cuya catedral o iglesia del castillo había clavado, años antes, Lutero sus célebres 95 tesis. En la propia iglesia estaba enterrado Martín Lutero, y el duque de Alba propuso a Carlos I que desenterrase el cadáver, lo quemase y aventase las cenizas, a lo que el emperador respondió:
-Dejémosle reposar: ya ha encontrado a su juez. Yo hago la guerra a los vivos y no a los muertos.

Cuando el barcelonés Pedro Maristany fue nombrado conde de Lavern, un amigo le dijo:
-No sé, te encuentro un poco pachucho, ¿qué te pasa?
-Debe ser el cambio de sangre-respondió Maristany.
Del mismo se cuenta que encargó a su criada que, a todos los que iban a felicitarle por el título, contestase:
-El señor no está en casa. Ha salido a probarse la armadura.

Un día, Napoleón, con cierta ironía e incredulidad le preguntó al príncipe Massimo, italiano célebre por su extensa genealogía:
-¿Es verdad, príncipe, que creéis descender de Fabio Máximo Cunctator?
-No lo sé, sire. Lo único que puedo deciros es que es un rumor que desde hace 2.000 años corre por nuestra familia.

Carlos Fisas