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17/3/12

La edificación y la destrucción del edificio social



Decía Balmes, que las épocas de revolución, aquéllas tempestuosas en que se hunden los gobiernos como edificios cimentados sobre terreno fangoso, llevan todas un carácter que las distingue: el predominio de los intereses del poder público, sobre los intereses privados. Nunca es mas flaco ese poder, nunca menos duradero, pero nunca es mas violento, mas frenético. TODO LO SACRIFICA A SU SEGURIDAD O A SU VENGANZA; la sombra de sus enemigos le persigue, su propia conciencia le atormenta; LA DEBILIDAD DE SU ORGANIZACIÓN Y LA MOVILIDAD DE SU ASIENTO, LE ADVIERTEN A CADA PASO LA PROXIMIDAD DE SU CAÍDA. ¿Qué es entonces a sus ojos la vida de los ciudadanos, si esta vida puede inspirarle la mas leve, la mas remota sospecha? SI CON LA SANGRE DE MILLARES DE VÍCTIMAS PUEDE ALCANZAR ALGUNOS MOMENTOS DE SEGURIDAD; si puede prolongar por algunos días mas su existencia: PEREZCAN, dice, PEREZCAN MIS ENEMIGOS (el que tenga ojos, que vea, el que tenga oídos, que oiga), así lo exige la seguridad del Estado.


Derribado el gobierno antiguo por medio de la fuerza, la idea del derecho ha desaparecido, la legitimidad no le escuda; y falto de razón y de justicia, las busca en la misma necesidad de un poder; proclama que la salud del pueblo es la suprema ley, y entonces la propiedad, la vida del individuo, son nada.


ENTONCES LOS MEDROSOS TIEMBLAN Y SE HUMILLAN, Y EMPIEZAN A REPRESENTAR LA PRIMERA ESCENA DE LA ESCLAVITUD, DONDE EL OPRIMIDO BESA LA MANO OPRESORA, DONDE LA VÍCTIMA ADORA AL VERDUGO: He aquí el fruto legítimo y natural del árbol del libre examen, de la civilización moderna.


Por eso, los mas ardiente demócratas se han desatado en injurias y sarcasmos contra la religión, pues es ella, la católica, su eterna enemiga. Como ella posee la Verdad, solo ella, se tantea LA MONSTRUOSA ALIANZA ENTRE LAS IDEAS CRISTIANAS Y LAS DEMOCRÁTICAS; PERO EL VERDADERO CRISTIANISMO, ES DECIR EL CATOLICISMO, LAS RECHAZA.


Cuando se trata de dirigir las pasiones, se ofrecen dos sistemas de conducta: Uno, el condescender, el otro, el resistir. Los gobiernos laicistas conceden: los que tienen creencias y principios resisten.

19/10/11

Los poderes sociales


Decía Balmes que los gobiernos representativos, tales como los concibió y planteó la filosofía del S. XVIII, están basados en la desconfianza, garantidos por la división, vivificados por la oposición y sostenidos por la lucha.

La Constitución francesa, obra de la Asamblea constituyente, y la de Cádiz de 1812, son la prueba.

En la sociedad, como en la naturaleza, el hombre nada crea; arregla, ordena, usa, pero los seres preexisten a su acción, él no puede producirlos. El orden social, como la naturaleza, tiene sus fuerzas que al hombre le es dado reunir y dirigir, mas no crear. Los poderes políticos, si han de ser dignos de este hombre, deben ser la expresión de los poderes sociales; de tal manera que las constituciones no han de hacer mas que llamarlos a ocupar el puesto que les corresponde. Inteligencia, moralidad, fuerza (La INTELIGENCIA concibe y ordena; la MORAL justifica; la FUERZA ejecuta y defiende; aplicad estos tres elementos a la administración del Estado, y tendréis excelentes instituciones políticas), he aquí lo que gobierna el mundo; he aquí los verdaderos poderes sociales; donde aquéllas se encuentran, allí se hallan éstos; las instituciones políticas deben reunirlos y organizarlos.

Los que han confeccionado las leyes fundamentales, no siempre han tenido a la vista estas doctrinas enseñadas por la razón y confirmadas por la historia; han creído que bastaba la palabra del legislador para improvisar un poder; pero la experiencia ha venido a demostrar que no es lo mismo un poder legal que un poder efectivo. Así, en las constituciones modernas hay dos partes distintas, sin la intención y contra la voluntad de los mismos que las formaron: una fundamental, otra reglamentaria. En vano se ha dado a todos los artículos un mismo carácter, y en vano se les ha fortalecido con idéntica sanción: lo que expresa poderes sociales preexistentes a la ley, es verdaderamente fundamental; lo demás es fundamental de nombre, reglamentario de hecho.

18/1/10

El Panteísmo, New Age y demás soplapolleces


Decía Balmes, que no es mas que el Ateísmo disfrazado; afirmar que Dios es todo y que todo es Dios; que no existe mas que una sustancia, y que todo cuanto vemos, aunque parezca múltiplo, es una manifestación de la misma: y esto es negar la existencia de Dios mismo, porque si Dios se confunde con la naturaleza, no hay Dios en el verdadero sentido de este nombre; no hay naturaleza, hay una fuerza secreta que se desenvuelve bajo diversas formas, MAS NO UN SER INTELIGENTE, LIBRE, TODOPODEROSO, INFINITO, DISTINTO DEL UNIVERSO, QUE ES LO QUE ENTENDEMOS COMO DIOS.

El orden en el sistema panteísta es un absurdo. El orden es la conveniente disposición de cosas distintas que conspiran a un mismo fin. No habiendo mas que unidad, no hay cosas distintas, no hay fin distinto a que puedan conspirar; y entonces es pura ilusión la idea de orden, una de las mas fundamentales de nuestro espíritu en sus relaciones con la vida común, con las ciencias y las artes.

LA LIBERTAD DE ALBEDRÍO, facultad preciosa que tanto ennoblece al hombre, el panteísmo nos la arrebata y aniquila. Así en el panteísmo, nos parece que somos libres, pero es una ilusión. El hombre pierde conciencia de su libertad, y hasta de su espontaneidad; está condenado a considerarse a sí mismo como un puro fenómeno, como una ligera ráfaga de luz en el piélago de la sustancia única, que brilla un momento sin saber ni por qué, ni para qué.

Pero los sentimientos mas nobles del corazón se sublevan contra el panteísmo. El amor, la amistad, la benevolencia, la gratitud, el respeto, la veneración, la admiración, el entusiasmo, nada significan en el sistema panteísta.

Nos comunicamos con el mundo corpóreo a través de los sentidos: ¿y dónde está esa unidad "panteísta" que nos ofrecen? no hay una sensación sola, sino muchas, distintas, diferentes y opuestas, y se dividen y subdividen de mil maneras, ¿dónde está pues la unidad de los objetos que nos las causan?.

No hay una sola inteligencia como afirma el panteísmo; nuestra comunicación con los demás hombres nos atestigua que hay otras inteligencias semejantes a la nuestra (no son modificaciones de una superior): todo manifiesta distinción y diversidad. No hay seres idénticos como propugna el panteísmo: a esos seres que llamáis idénticos al mío, trasladadles mis pensamientos y afecciones y desde aquel momento mi conciencia desaparece: yo puedo por medio de la palabra dar a conocer lo que pasa dentro de mi; pero el mismo fenómeno individual no lo puedo separar de mí; si lo separo lo aniquilo.

Sed panteístas con los demás; decidles: yo soy tú, y no solo soy tú, sino que soy todos los hombres de todo el mundo y de todos los siglos pasados y venideros, ¡triste filosofía, que empieza por una paradoja condenada por la humanidad entera!.

¡AH! LOS HOMBRES MARCHABAN EN PAZ BAJO LAS IDEAS CRISTIANAS; Y EL ORGULLO, LEVANTANDO SU CABEZA, HA NEGADO LA OBRA DE DIOS, Y HA QUERIDO ESCALAR EL CIELO; DESDE AQUEL MOMENTO HAN RENACIDO LOS ERRORES QUE YACÍAN SEPULTADOS EN EL POLVO DE LAS RUINAS PAGANAS; Y LA EUROPA Y EL MUNDO HAN VISTO CON ASOMBRO Y CONSTERNACIÓN PROCLAMARSE EN ALTA VOZ LOS MAYORES DELIRIOS.

Pero nada; larga vida a nuestros líderes, la ONU y demás arquitectos del NWO; tienen toda la razón del mundo y si no la tienen, la tendrán y quien se atreva a discutirlo, será lobotomizado. ¡Amo al Gran Líder Barack Obama, a ZP, a la líder de las animadoras llamada Rajoy, a Juanca, a Morgan Freeman (aunque ahora el monigote que "dirige la ONU" es un japonés, creo, que no tengo ni idea de cómo se llama, ni quiero saberlo) y a los muchachos illuminati del Rockefeller Fan Club y demás masones del grado 33!

Era un sarcasmo: que os la pique un pollo a todos.

7/1/10

La Naturaleza de las cosas


Decía Balmes: Como los seres se diferencian mucho entre sí, en naturaleza, propiedades y relaciones, el modo de mirarlos y el método de pensar sobre ellos, han de ser también muy diferentes. Quien aplicase a las ciencias políticas y morales el método matemático, caería en grandes errores; y quien juzgase el mérito de una obra literaria por un análisis metafísico o dialéctico, se parecería a quien hiciese la autopsia de un cuerpo vivo.

En las ciencias que versan sobre objetos necesarios, es preciso atenerse al enlace de las ideas puras. En las que tienen por objeto la naturaleza, es preciso fundarse en la observación. En las que versan sobre el hombre, se debe estudiar el corazón humano. En las morales, se ha de atender a los eternos principios de la razón, ilustrados con las tradiciones universales, y sobre todo por la Religión cristiana.

De nada sirven todas las reglas, si el hombre no está poseído de un profundo amor a la Verdad, y si no sabe despojarse de sus pasiones para ver en las cosas lo que hay realmente, y no lo que él desea que haya.

16/11/09

La primera gran armada española


Barcelona, primer lugar en España en cuanto a Marina se trataba, en los siglos medios. Como dice Balmes, al leer las Memorias históricas sobre la marina, comercio y artes de la antigua ciudad de Barcelona del insigne Campmany, parece que uno se engríe de pertenecer a esa tierra catalana cuyos antepasados se lanzaban tan briosamente a todo linaje de empresas, no consintiendo que otras los aventajasen en la carrera de la civilización y cultura.

La de las Baleares, empresa llevada a cabo por Ramón Berenguer el Grande, su viaje a Italia, sus tratados con los estados italianos, la empresa contra Almería, dan clara idea del poder de la marina catalana llegado el S. XII. Comenzó a ser Barcelona un puerto abiero a todas las naciones conocidas, convirtiéndose en pocos años en uno de los principales emporios del Mediterráneo y suministrador del resto de España y Europa. Con Jaime I, eclipsó la fama de las florecientes repúblicas italianas. De ello son evidentes pruebas, el armamento hecho para la conquista de Mallorca y las campañas de África y Sicilia en el reinado del "valenciano" Pedro III el Grande; pero mas que todo el libro del Consulado del mar, famoso y digno monumento de la sabiduría de nuestros mayores.

Barcelona tenía entonces cónsules y factores mercantiles en todos los puertos importantes del Mediterráneo, norte de Europa, África y Oriente Próximo (Nápoles, Alejandría, Génova, Palermo, Alghero, Messina, Malta, Constantinopla, Niza, Roma, Málaga, Sevilla, Almería, Venecia, Trípoli, Chipre, Ischia, Túnez, Beirut, Siria, etc...).

Surcaban los catalanes con naves propias todos los mares entonces conocidos, para mayor gloria de la Corona de Aragón, y la importancia que adquirió su comercio hizo que la junta de prácticos, que tenía ya establecida para decidir los negocios mercantiles, se convirtiese a mediados del S. XIV en un tribunal que se llamó "consulado de mar", semejante al establecido en Valencia desde 1283, extendiéndose su jurisdicción a todas las causas marítimas y mercantiles. Se fundó también la Taula de cambi, banco instaurado en 1401, primer o segundo establecimiento de esta naturaleza en Europa.

Tiempos grandes sin duda e historia gloriosa, que hoy se ve ensombrecida, deshonrada, manipulada y falseada por toda la caterva de políticos que abona las tierras de España, y mas concretamente las de Catalunya.

¡Desperta ferro!
DPFR

9/11/09

Legitimidad del poder temporal de la Iglesia



"Reparando en la lucha continua, tenaz, que se traba entre la Iglesia Católica y los elementos que le resisten, dice Balmes, se conoce con toda evidencia que las ideas cristianas no hubieran alcanzado a dominar la legislación y las costumbres, si el cristianismo no hubiese sido mas que una idea religiosa abandonada al capricho del individuo, tal como la conciben los protestantes, si no se hubiese realizado en una institución robusta, en una sociedad fuertemente constituida cual es la Iglesia Católica."

Esto, que es una gran verdad aplicado a los primeros tiempos de la aparición del cristianismo, lo es también refiriéndolo a los siglos medios en que si el precepto de la caridad cristiana estaba en las cabezas, la crueldad romana de los tiempos paganos junto con la ferocidad bárbara, dominaba todavía en los corazones; en que si las ideas eran puras, benéficas como emanadas de una religión de amor, hallaban una resistencia terrible en los hábitos, en las costumbres, en las instituciones y en las leyes.

Entonces, en aquellos peligrosos momentos en que la sociedad se hundía, en que se vaticinaba el fin del mundo como único remedio de los males que sobre la Humanidad habían caído, la Iglesia, que nunca es infiel a su misión salvadora, hubo mas que nunca de robustecerse, de unir a todos sus miembros con mas estrechos lazos, de hacer sentir por todas partes su directo influjo, para llegar a constituir por fin la sociedad libre y próspera.

Así, pues, llamar usurpación al gran poder alcanzado en aquel tiempo por los papas, presentar como conculcación de derechos el poder temporal de la Iglesia durante todas las edades, es no solo una ingratitud, sino también un patente anacronismo.

El poder temporal de los papas se robusteció y extendió cuando aun no se hallaban verdaderamente constituidos ninguno de los otros poderes; todos los principios de legislación, todas las bases de la sociedad, todos los elementos de cultura, todo cuanto había quedado de artes y ciencias estaba en manos de la religión, y todo se puso, por consecuencia muy natural, bajo la sombra del solio pontificio, como que éste era el único poder que obraba con orden, concierto y regularidad, el único que ofrecía prendas de estabilidad y firmeza.

Sucediéronse unas guerras a otras guerras, unos trastornos a otros trastornos, unas formas a otras formas; pero el hecho grande, general, dominante, fue siempre el mismo, y ciertamente que es cosa visible, como decía Balmes, oir a tanto hablador y detractor apellidando un fenómeno tan natural, tan inevitable y sobretodo tan provechoso, serie de atentados y de usurpaciones contra el poder temporal.