8/9/09

El fuerte inexpugnable


Durante la conquista de los españoles por lo que hoy es Norteamérica, tuvieron nuestras tropas que construir en el S. XVII, el castillo de San Marcos para defender la ciudad de San Agustín de la Florida, situada frente al mar de las Antillas.

La única piedra de que pudieron echar mano los españoles para levantar los muros y contrafuertes, fue una formada por millones de conchas marinas, aglutinadas y fosilizadas al cabo de los siglos: se llamaba "coquina" y es muy resistente.

Un gobernador inglés, llamado Moore, quiso conquistar el castillo en la segunda mitad del S. XVIII, y al efecto, estuvo bombardeándolo durante varios días, sin conseguir abrir ningún boquete en los muros.
- ¡Pero si es una piedra formada por conchas! -exclamaba sorprendido.
Entonces, dos españoles que estaban en la playa, cogieron un galápago, es decir, una tortuga gigante y le dijeron al tal Moore (uno de tantos piratas anglosajones, de los que llevan la piratería en las venas, como casi todos sus predecesores y sucesores):
- Tome este garrote y pruebe a romperle las conchas a esta tortuga (obviamente en inglés chapucero).
La golpeó el gobernador y no pudo hacer la menor mella en la coraza del animal.
- ¡Imposible! -exclamó desalentado.
- ¡Ea! Pues mas imposible es abatir ese fuerte, que tiene mas conchas que un galápago.

La frase se comentó graciosamente, y aun hoy mismo suele repetirse. Si es que antaño, éramos unos cachondos.

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