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16/5/12

La caridad y la propiedad


Para la Iglesia, si bien la propiedad es legítima, ha de cumplir por supuesto una "función social", por lo cual tal derecho no debe solo satisfacer las necesidades del propietario sino que ha de usarse de él, en forma que resulte útil al bien común. Pero, si el propietario no usa de su propiedad para el bien común, si no cumple con su función social, ¿es lícito, según la Iglesia, privarle de su derecho, o al menos obligarle a que cumpla con tal función? LA RESPUESTA ES NEGATIVA: LA FUNCIÓN SOCIAL DE LA PROPIEDAD ES UN DEBER DE CARIDAD Y NO DE JUSTICIA, Y POR TANTO NO ES COERCIBLE (Cfr. Cardenal Verdier, ob. cit., pags. 107 y ss.).

La Iglesia distingue, en efecto, entre justicia y caridad. LA JUSTICIA, según ella, es la virtud moral que hace que se le dé a cada uno lo que le es debido, e implica el respeto al derecho del otro. La violación de un deber de justicia haría posible que se exigiese coactivamente la restitución. LA CARIDAD, en cambio, es la virtud teologal que hace amar, ayudar y socorrer a los otros porque Dios lo quiere y como medio de probar así el amor hacia Dios; pero la omisión de un acto de caridad constituye una violación de la ley divina o natural, de la que el hombre no puede pedir cuentas, solo Dios. Así SS San Pío X afirmaba que "para apaciguar los conflictos entre los ricos y los proletarios es necesario distinguir la justicia de la caridad. No hay derecho a reivindicación sino cuando la justicia ha sido vulnerada".

En la práctica de tal virtud de la caridad han visto los Papas, a partir de RERUM NOVARUM, la única forma segura de solucionar la "cuestión social" y establecer unas relaciones entre los hombres fundadas en un "ordo amoris" que sustituya a la lucha de clases.

De acuerdo a la función social de la propiedad, SS León XIII nos dice que "una vez satisfechas la necesidad y la conveniencia, es un deber socorrer a los necesitados con lo superfluo". Claro está que resulta muy difícil apreciar qué es lo superfluo, pero Monseñor Guerry nos tranquiliza afirmando que "LO QUE IMPORTA ES UNA INQUIETUD DEL ALMA SOBRE ESTE PUNTO, UNA ADVERTENCIA, UNA BÚSQUEDA DE LA CONCIENCIA ALERTADA POR UNA REGLA MORAL Y QUE SE SABE INTERPELADA POR EL ESPÍRITU SANTO CUYA LEY DE AMOR MARCA EL RÉGIMEN NUEVO INSTAURADO POR CRISTO." E incluso para hacerles aun mas fácil la práctica de la caridad (a esos ricos), la mas bella de las virtudes, major autem horum caritas, se les advierte que la forma de utilizar lo superfluo no ha de ser necesariamente donaciones y limosnas, pues puede incluso revestir la forma de "inversiones para la creación y desarrollo de una empresa"; y el Padre Bayart ha llegado a demostrar que "el jefe de empresa, mediante una sabia política de inversiones, puede tener el medio de practicar esta virtud de la magnificencia de la que, después de Santo Tomás de Aquino, hablaba SS Pío XI en el pasaje de Quadragesimo Anno, sobre los ingresos disponibles". (La propriété capitaliste et la doctrine sociale de l'Eglise).

Cuando San Pablo escribía: "la caridad es paciente, es benigna; no busca su provecho; todo lo sufre; todo lo sobrelleva." (1 Cor., 13, 4-7), estaba muy lejos de sospechar que con el tiempo llegaría a convertirse en la virtud propia de los managers y empresarios.

Los explotados, en cambio, si no les es posible ejercer la virtud de la caridad, sí están en capacidad de ejercer la de la paciencia.

19/10/11

Los poderes sociales


Decía Balmes que los gobiernos representativos, tales como los concibió y planteó la filosofía del S. XVIII, están basados en la desconfianza, garantidos por la división, vivificados por la oposición y sostenidos por la lucha.

La Constitución francesa, obra de la Asamblea constituyente, y la de Cádiz de 1812, son la prueba.

En la sociedad, como en la naturaleza, el hombre nada crea; arregla, ordena, usa, pero los seres preexisten a su acción, él no puede producirlos. El orden social, como la naturaleza, tiene sus fuerzas que al hombre le es dado reunir y dirigir, mas no crear. Los poderes políticos, si han de ser dignos de este hombre, deben ser la expresión de los poderes sociales; de tal manera que las constituciones no han de hacer mas que llamarlos a ocupar el puesto que les corresponde. Inteligencia, moralidad, fuerza (La INTELIGENCIA concibe y ordena; la MORAL justifica; la FUERZA ejecuta y defiende; aplicad estos tres elementos a la administración del Estado, y tendréis excelentes instituciones políticas), he aquí lo que gobierna el mundo; he aquí los verdaderos poderes sociales; donde aquéllas se encuentran, allí se hallan éstos; las instituciones políticas deben reunirlos y organizarlos.

Los que han confeccionado las leyes fundamentales, no siempre han tenido a la vista estas doctrinas enseñadas por la razón y confirmadas por la historia; han creído que bastaba la palabra del legislador para improvisar un poder; pero la experiencia ha venido a demostrar que no es lo mismo un poder legal que un poder efectivo. Así, en las constituciones modernas hay dos partes distintas, sin la intención y contra la voluntad de los mismos que las formaron: una fundamental, otra reglamentaria. En vano se ha dado a todos los artículos un mismo carácter, y en vano se les ha fortalecido con idéntica sanción: lo que expresa poderes sociales preexistentes a la ley, es verdaderamente fundamental; lo demás es fundamental de nombre, reglamentario de hecho.

21/9/11

Soberanía Nacional (y tiránica)





El principio de la soberanía popular, que es un principio ateo, es también tiránico porque donde hay un súbdito que no tiene derechos y un soberano que no tiene obligaciones, hay tiranía. Decía el Marqués de Valdegamas, “estad seguros de que el pueblo que se proclamó ayer soberano, escribirá hoy la tabla de derechos con tinta; pero la borrará mañana con sangre”. Se trata de la simple vulgarización del poder, que es la democracia política y social.

La soberanía nacional no puede fundarse en la obediencia, ni cuando desobedece, porque la soberanía no puede nunca fundarse en la insurrección. La idolatría de la civilización moderna y la libertad es el desenfreno de las pasiones populares. ¿No? Ecce Homo. Pío IX ya trajo el encargo de derrocar al ídolo y demostrar su engaño a las gentes: como lo hizo en la encíclica del 18 de marzo de 1861, condenando la civilización moderna por impía y usurpadora. La idea de fraternidad escrita en la bandera de los demagogos, trae su origen de la idea de la unidad del género humano, idea que no es demagógica, sino genesiaca: revelada al hombre por Dios, y que no ha sido inventada por aquél: no obstante, los demagogos se valen de ella como medio para seducir a los incautos, y por esto realizan ellos sus planes. La libertad se funda en el libre albedrío revelado por Dios al genero humano, por eso los ateos negando a Dios, niegan la verdadera libertad, y proclaman la licencia y el libertinaje.

DONDE QUIERA QUE EL HOMBRE OBEDECE A DIOS, HAY LIBERTAD Y DONDE QUIERA QUE OBEDECE AL HOMBRE, HAY SERVIDUMBRE. El Catolicismo quebrantó en el mundo todas las servidumbres. Siendo el hombre a un mismo tiempo corpóreo e incorpóreo, no puede ser completamente esclavo siendo católico, así como infaliblemente lo es en todos aquellos países donde el monarca reune las dos potestades (civil y religiosa), como sucede entre los protestantes, mahometanos, etc...y donde impera la revolución con la república o la democracia turbulenta (que es toda democracia moderna), es decir, DONDE SE PROCLAMÓ LA SOBERANÍA DE LOS ESPECULADORES DEL GENERO HUMANO.

LA LIBERTAD CATÓLICA es el resultado de la santa confianza que pone el pueblo en su príncipe, y del santo amor que pone el príncipe en su pueblo. La tan ansiada LIBERTAD REVOLUCIONARIA, no la quieren sino como medio para poderse remontar a la región altísima donde está la potestad suprema 'instrumentum regni': es decir,
COMO HACEN CON LOS CANDIDATOS DEL PUEBLO; NO LOS QUIEREN MAS QUE PARA QUE LES SIRVAN DE INSTRUMENTO PARA ELLOS, Y HACERSE DUEÑOS DEL PRESUPUESTO, QUE ES SU FIN Y EL GOCE DEL DIOS DELEITE.

24/2/11

Causas de la perversidad del hombre (y de la sociedad)


El hombre no supo guardar largo tiempo la alta nobleza de su origen, la inefable dignidad de su ser, que solo a él había concedido Dios, según opinaba San Agustín y otros venerables Santos.

El hombre entregándose al error, su entendimiento se hizo impotente para engendrar pensamientos santos y elevados, y ya no representó a Dios Padre. Su razón, abusando de su luz contra el que se la había concedido, en lugar de complacerse en Dios se contrajo a complacerse y enorgullecerse en sí misma, y ya no representó al Dios Hijo. La voluntad, corrompida y degradada por la perversidad con que se dirigió al mal, no representó ya al Dios Espíritu Santo.

El hombre era fortaleza, sabiduría y amor, y se convirtió en debilidad, sirazón y egoísmo. La causa del caos de la civilización moderna: el abandono de la revelación y las tradiciones. Se ha menospreciado y ridiculizado hasta la saciedad la única moral que es la del Evangelio santo. No se ha invocado ya la poderosa Trinidad, en nombre de la cual solamente todo comienza bien, todo se mantiene, todo se afirma, todo prospera, todo tiene consistencia y duración, todo es luz.

Hoy predomina la paradoja, es decir, la máxima de que nosotros (los abanderados del Progreso y la Modernidad) a todos conozcamos y a nosotros nadie nos conozca (ni nuestros medios, ni mucho menos nuestros fines); admitir los principios y negar las consecuencias naturales y lógicas, que era la máxima de Epicuro y demás paganos de la antigüedad.

Ya no se entiende hoy la verdadera condición del alma humana, de estar unida al cuerpo, ni de las relaciones de Dios con el hombre, ni del mismo hombre en sociedad, ni menos del destino final del hombre; así es que éstos, nunca tienen mañana. El orden perfecto no admite diferencias sin gradaciones; el orden resulta del escalafón de los seres, colocados de manera que el punto menos perfecto del ser que precede, toque el punto mas perfecto del que le sigue. Ésta es la ley inmutable del orden, y su falta de observancia la causa del caos que hoy reina.

El alma humana, aun dependiente del cuerpo para sentir, no depende de él para comprender; comprende por sí misma. Dios la ha creado en sí misma y por sí misma. Tiene una subsistencia que le es propia. El cuerpo es el instrumento de esta operación, pero no es la causa, y es menos todavía causa de la subsistencia del alma según Sto. Tomás. Para conocer bien al hombre es necesario considerarle en sus relaciones con el todo. Todas las sustancias intelectuales e inteligibles no subsisten sino como emanaciones de la bondad divina. Así el ser material está sometido al ser intelectual, porque se acerca todo lo posible a la naturaleza de Dios. La gracia es el reflejo de la naturaleza increada sobre la naturaleza creada, es la vestidura celestial con que Dios se digna revestir a la criatura racional, y que la ennoblece.

Hoy todo es racionalismo (los arrianos de nuestros días), que provoca el desorden en las creencias y esto genera la duda, y el desorden en las costumbres genera remordimientos, así como el desorden en la política genera anarquía. La duda destroza el corazón, y la anarquía destroza la sociedad aunque venga disfrazada de falsa democracia (pues la verdadera solo se ha dado en tiempos de Pericles).

No olvidemos nunca qué somos y quiénes somos. La tierra es nuestro lugar del combate; el cielo, el lugar del triunfo. La tierra, el lugar del trabajo; el cielo, el lugar del descanso. La tierra, el lugar de los merecimientos; pero el cielo, el lugar de las recompensas. La tierra, es el lugar del destierro: el cielo es nuestra verdadera y eterna patria. Habitemos, pues, en el cielo por la fe, la esperanza y el deseo, con el fin de que un día tengamos la dicha de habitar en él por nuestras personas.

4/11/10

El hombre y su Creador


Nuestro espíritu infatigable en su curiosidad, procura siempre de un hecho en otro subir hasta el primero que ha sido causa de las impresiones que recibió: nuestras afecciones, por nuestro corazón inagotable en sus deseos, quiere necesariamente el bien, y aun su mayor bien; nuestros juicios, en fin, pues nuestro entendimiento se eleva por su tendencia natural a las ideas generales, y en nada halla lo bueno y lo bello, sino en las ideas de orden, de justicia o de verdad.

La Divinidad es el Dios oculto, como se llama asimismo, Deus absconditus, oculto en el mundo intelectual bajo el nombre verdad; oculto en el mundo físico bajo el nombre de causa; oculto también en el fondo de nuestros corazones, en la inmensidad de nuestros deseos, y en lo interminable de nuestras esperanzas. En Él vivimos, pues Él es el Padre de la vida; en Él nos movemos, pues es el primer Autor del movimiento; y en Él somos, pues es el manantial del ser, Supremo Hacedor de todo lo criado.

El pueblo, que ve a Dios en todo, y su acción mas inmediata y local hasta en las mas pequeñas cosas, asigna una causa general, sin intermedio alguno, a efectos particulares; y los materialistas, que ven en todo la materia hasta en la creación del mundo físico, asignan una causa particular a efectos generales, esto es...todo al revés.

La verdad exacta en física y verdadera al mismo tiempo en moral, asigna causas particulares a efectos particulares, y una causa universal a un efecto universal/Universo. La causa general no puede hallarse en una particular. Cuando la causa primera, quiso hacerse conocer de los hombres, se nombró a sí misma YO SOY EL QUE SOY: esto dijo Jesucristo. En cuya locución extraordinaria se eleva ella misma por esta multiplicación de su ser a la mas alta potencia, en lo cual la metafísica puede recibir, prestada de la geometría una locución de ser, que traduce, con tanta verdad como precisión, todo su pensamiento.

Cuando se nombra, la causa y los efectos, con solo esto se atestigua la existencia necesaria en independiente de Dios, y la existencia accidental y subordinada de todo lo que no es Dios. Los hechos generales y particulares constituyen el orden físico, la metafísica es la región de las verdades, en ella se buscan, y en la física hechos; LA CAUSA PRIMERA ES UNA VERDAD, Y NO UN HECHO.

Los hombres en sociedad serían felices, si en cuanto emprendiesen conociesen con tal precisión hasta donde alcanzaban sus facultades físicas y morales, y no dejasen de llegar a este punto, ni pasasen de él. Todas sus faltas y desgracias les vienen de esta ignorancia, lo cual les hace emprender lo que no pueden ejecutar, o desesperar de lo que no pueden hacer, fluctuando así entre el desaliento y la presunción de la razón.

EL ESPÍRITU DEL HOMBRE ES FINITO EN CIENCIA MORAL, PORQUE LLEGANDO A DIOS, NO PUEDE IR MAS ALLÁ; y será siempre imperfecto en ciencia física, porque, a par de lo que adelanta, va retirándose al término de sus indagaciones.

No hay que buscar en otra parte sino en nosotros mismos la razón de la inconsecuencia de nuestros juicios. Nosotros juzgamos de la física con nuestra razón y de la moral con nuestras pasiones. LA CAUSA DE LAS CREENCIAS EN LA FÍSICA ES PORQUE EL ESPÍRITU BUSCA MOTIVOS PARA CREER, Y LA CAUSA DE LA INCREDULIDAD EN LAS VERDADES MORALES, ES PORQUE EL CORAZÓN, SIN ADVERTIRLO, LOS BUSCA PARA NO CREER. He aquí la causa por qué las innovaciones y novedades hacen tantos entusiastas.

No es posible admitir relaciones entre los medios y los fines, sin creer en una inteligencia que, obrando con intención, creó las facultades y las ordenó para ciertas funciones y dispuso los medios para conducir a ciertos fines.

El hombre fue hecho con intención y por una INTELIGENCIA SUPREMA, cuando él con intención y por su inteligencia hace todas sus obras. El hombre inteligente nada puede hacer que no sea a su imagen, como él mismo fue hecho a imagen de Dios. El hombre es superior al Universo, como lo es el pensamiento al cuerpo; y el espíritu del hombre es mas grande que el Universo, porque puede pensar, nombrar y calcular un universo infinitamente mas grande que el que habitamos.

10/9/10

¿Qué es el Modernismo?



De: Argentinidad


Herejía o mejor, compendio de herejías surgido en el seno de la Iglesia a comienzos del vigésimo siglo XX bajo el influjo de la filosofía y de la crítica moderna, con la pretensión de elevar y de salvar la religión y la Iglesia Católica a través de una renovación radical.

Autores principales: en Francia Leroy y Loisy, en Inglaterra Tyrrel, en Alemania Schell, en Italia los autores (anónimos) del “Programa de los Modernistas”, que no tienen originalidad, pero repiten ideas de otros; obstinado seguidor y defensor del Modernismo fue E. Bonaiuti.

El Papa San Pío X sancionó dos documentos contra el Modernismo: el Decreto del Santo Oficio “Lamentabili” (3 de julio de 1907, DB, 2001 ss.) y la Encíclica “Pascendi” (8 de septiembre de 1907). El primero consiste en una serie de 65 Proposiciones condenadas, la Encíclica es un lúcido y profundo análisis de las teorías modernistas en contraste con la sana filosofía y con el patrimonio de toda la doctrina cristiana. Para hacerse una idea exacta del Modernismo basta leer este documento pontificio, que, no obstante las protestas de los Modernistas, con el pasar de los años, se ha demostrado siempre más objetivo y eficaz.

El Modernismo es una híbrida amalgama de catolicismo verbal con un real racionalismo naturalista, en base a tres falsos sistemas filosóficos:

1) Agnosticismo (del Kantismo), que pone juntos subjetivismo, fenomenismo y relativismo, desvalorizando el conocimiento racional.

2) Inmanentismo, por el cual la conciencia humana lleva en sí virtualmente toda verdad, también aquella verdad divina, que se desarrolla bajo es estímulo del sentido religioso (de la doctrina de Kant y de Schleiermacher).

3) Evolucionismo radical, por el cual la verdadera realidad no es el ser, sino el devenir dentro y fuera del hombre (de Hegel y más todavía de Bergson).

Consecuencias de índole religiosa:

a) Imposibilidad de demostrar un Dios personal, distinto del mundo.

b) La religión y la revelación son un producto natural de nuestro subconsciente y el dogma es la expresión provisoria, sujeta a una perenne evolución.

c) La Biblia no es un libro divinamente inspirado, sino que debe ser estudiado críticamente como libro humano, sujeto a errores.

d) La ciencia no tiene nada que hacer con la Fe: el crítico como tal puede negar aquello que admite como creyente.

e) La divinidad de Cristo no es producto de los Evangelios, sino que es fruto de la conciencia cristiana.

f) El valor expiatorio y redentor de la muerte de Cristo es una opinión de San Pablo.

g) Cristo no ha instituido la Iglesia ni el primado de Pedro, pasado luego a los Romanos Pontífices: la actual organización eclesiástica es la resultante de humanas contingencias y puede cambiarse continuamente.

h) Los Sacramentos fueron instituidos de los Apóstoles, que creían así interpretar las instrucciones del Maestro. Estos Sacramentos sirven solamente a mantener vivo en los hombres el pensamiento de la presencia del Creador siempre benéfica.

i) El dogmatismo rígido de la Iglesia Romana es inconciliable con la verdadera ciencia, que está ligada a la evolución universal y sigue su suerte.

San Pío X concluye justamente que el Modernismo, en razón de estos principios deletéreos, conduce a la abolición de toda religión y, por tanto, al Ateísmo.

Pietro Parente, Antonio Piolanti, en “Diccionario de Teología Dogmática”, 1943.

El Refugio: Lo contrario de una revolución.

Nota de Argentinidad: La foto del cura modernista de mierdas me la mandó un amigo, y espero no causar ofensa alguna al amigo de El Refugio, nó así a quienes son los traidores de siempre. Sea el hereje de la foto, como todos sus boludos que lo siguen en su rebaño anti católico. Y que se pierda la gutarra en el culo, pero en astillas, así, sus hemorroides le duren y ardan, hasta que se arrepienta. Si se arrepiente...



Esteban Falcionelli

14/8/10

El ocaso de esta Era



Las virtudes que engrandecieron Roma:



Responsabilidad ciudadana (auctoritas), Autoestima (dignitas), Tenacidad (firmitas), Austeridad (frugalitas), Laboriosidad (industria), Buena educación (comitas), Discreción (prudentia) y la Honestidad (pudicitia).



Contó Marcelino, que la decadencia del Imperio se debió a la indolencia, degradación y afán de placer de los romanos, apartados de las virtudes que antaño habían hecho grandes a sus ancestros, aquellas virtudes tan ferreamente perseguidas por Octavio Augusto.



"Los imperios decaen por dos circunstancias: LA INEPTITUD Y CORRUPCIÓN A NIVEL HUMANO Y MORAL DE SUS LÍDERES, Y EL DESPILFARRO Y LA FALTA DE AUSTERIDAD EN SUS SOCIEDADES, CORROMPIDAS CON EL SUSTENTO FÁCIL QUE PROPORCIONAN SUS DIRIGENTES. LA COMBINACIÓN DE 'PAN Y CIRCO' (sustitúyase circo por fútbol) HA SIDO MAS NEFASTA PARA LOS IMPERIOS QUE LAS HORDAS BÁRBARAS ENCABEZADAS POR EL PROPIO ATILA. EVIDENTEMENTE, UNA ACTITUD VIGILANTE CONTRA ESTOS VICIOS DE LA SOCIEDAD ES MISIÓN IMPOSIBLE DADO EL CARÁCTER HUMANO DE LAS MISMAS QUE, MAS PENDIENTE DEL 'BIEN VIVIR' QUE DE OTRAS PREOCUPACIONES DE MAYOR ALTURA MORAL, PREFIERE RELAJARSE HASTA LA EXTINCIÓN, ANTES DE AFRONTAR EL ESFUERZO QUE SUPONE SUPERARSE".



Nuestra época, toca a su fin (la civilización occidental o la antigua Cristiandad, lo que hoy falsamente llamamos el Estado del bienestar; todo ello gracias a la aquiescencia de los dirigentes del "mundo libre"). Quizá no lleguemos a verlo, pero también es cierto que la Historia es cíclica y los que hoy están arriba llegará el día en que estén abajo.


Pero no tenemos miedo: "ESTARÉ CON VOSOTROS HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS" (Jesús de Nazareth)


2/8/10

La educación legítima, esto es, la católica


La perfección de la voluntad es lo que mas honra al hombre y mas autenticamente denota su virilidad, por ser la voluntad, expresión de todo valor humano y de toda pujanza social. Y lo que perfecciona la voluntad del hombre es la obediencia del niño; en toda educación bien ordenada hay que practicar constante y generosamente esta fórmula: APRENDER Y OBEDECER.

La Obediencia, ley imperiosa de toda vida humana. Ésta, comunica a nuestra voluntad tres cosas de que nacen su grandeza y pujanza, a saber: LIBERTAD SOBERANA, RECTITUD INFLEXIBLE Y FUERZA FECUNDA, con la cual se predispone el hombre a grandes creaciones y victorias decisivas. Es la obediencia, escuela de fortaleza y aprendizaje de poderío, y engendra hombres fuertes porque no se impone brutalmente a la infancia, siendo de suyo libre y soberana.

Aprender a creer, para que se desarrolle la inteligencia; aprender a amar, para que se desarrolle el corazón, y aprender a obedecer, para que se desarrolle la voluntad; tales son los tres elementos primarios de toda educación legítima: esto es, LA CATÓLICA. POR EL CONTRARIO, LA ANTICATÓLICA, EMPIEZA A ENSEÑAR LA DUDA PARA QUE SE DESARROLLE LA INDIFERENCIA Y LA FANTASÍA DE LA DÉBIL CABEZA DEL HOMBRE, DE SU EFÍMERA INTELIGENCIA, Y SE PIERDA HASTA EL SENTIDO COMÚN, es decir, para que se desarrolle la voluntad de toda rebeldía contra toda clase de leyes y autoridades: la anarquía es su legítimo resultado. Ésta es la causa de la enseñanza atea, aunque disfrazada con la careta de la libertad de enseñanza, así como en nombre también de la ciencia, de la ilustración, cultura, progreso indefinido y civilización moderna ¡JA!. He aquí porque los revolucionarios, tratan por excelencia de APODERARSE DE TODA ENSEÑANZA: he aquí lo que conllevará: la muerte de la sociedad con todo lo existente.

El gran misterio de la educación legítima (la católica) es inculcar en los niños profundo acatamiento a aquella apacible majestad, donde tan confundidos andan respeto y amor. La escuela católica es la mayor escuela, la mas digna y sublime que existe en el mundo: ES LA ESCUELA DEL RESPETO, ES LA ESCUELA DE LA VERDAD. Cuando llega el desprecio a la educación cristiana y católica, entonces hiere al respeto en su raiz primordial, sube, por decirlo así, a matarle en el seno de Dios; después de este atentado, en razón directa de la altura a que ha tenido que elevarse, derrúmbase luego por la sociedad, echando por tierra todo cuanto en ella sobresale. NADA OBTIENE YA ENTONCES RESPETO LEGÍTIMO, NADA; NI LA MONARQUÍA, NI LA PATERNIDAD, NI LAS LEYES, NI LAS INSTITUCIONES, NI LOS HOMBRES, NI LAS COSAS.

El carácter distintivo de la falsa educación, es la degradación de la sociedad, el ultraje a la dignidad, el menosprecio a toda la altura que puede alcanzar en la tierra; el desprecio al hombre y del hombre a sí mismo; el desprecio al mismo Dios como prueba del gran vértigo del orgullo del hombre, de su soberbia, de su egoísmo, de su ingratitud.

LA NATURALEZA ES LA LEY DE NUESTRA EDUCACIÓN, PORQUE ES NECESARIA A NUESTRA VIDA; EL AMOR ES LA LEY DE LA EDUCACIÓN PORQUE NECESITAMOS AMAR; EL RESPETO ES LA LEY DE LA EDUCACIÓN, PORQUE NECESITAMOS RESPETAR. Sea pues la católica, la educación que mas eleva al hombre y su espíritu.

29/4/10

Naturaleza y origen del mal


Hay un dualismo de principios, uno bueno y otro malo. El bien es un ser, una realidad y el bien absoluto bajo todos los conceptos solo se halla en Dios: EL BIEN ABSOLUTO ES LA REALIDAD INFINITA. El mal absoluto en cuanto opuesto al bien absoluto, parece que debiera ser la negación absoluta, decía Balmes, pero a ésta no se la llama mal, sino nada; luego en ese sentido, no hay mal absoluto.

El mal no es mas que la perturbación del orden, y según sea ese orden, será la especie del mal (físico o moral).

Nunca habrá que considerar un desorden físico, como un mal particular o aislado. ¿Hay algún bien que resulte en favor del orden general, cuando se da un mal particular? NO CONOCEMOS EL CONJUNTO DE LAS LEYES QUE RIGEN EL MUNDO, Y POR ENDE, NO PODEMOS SABER EN MUCHOS CASOS LOS DESIGNIOS DE LA PROVIDENCIA, PERO NUESTRA IGNORANCIA NO NOS AUTORIZA PARA NEGAR ESTE EFECTO; cargar contra la Providencia por los males del mundo sería pues algo banal (hay nuevos arcanos en las relaciones de la naturaleza, y se van conociendo fines especiales que antes se ignoraban); las partes del Universo no pueden mirarse como aisladas, sino unidas, conspirando todas a un fin. Cuando se consideran los objetos por sí solos, todo se perturba. Si las yerbas de un prado tuvieran inteligencia, pero no conocieran otro bien que el suyo, se escandalizarían al ser segadas sin piedad por el ganado hambriento, ¡qué injusticia!...sin embargo, sin ellas, el ganado moriría; he aquí la escala, lo uno se ordena a lo otro.

PERO EL MAYOR DE TODOS LOS MALES, ES EL MORAL, O LA INFRACCIÓN DE LAS LEYES IMPUESTAS POR EL CREADOR A TODAS LAS CRIATURAS INTELECTUALES (ESTO ES, A LOS HOMBRES). ¿Por qué pudiendo impedir Dios el mal moral, no lo hace? Éste es otro de los argumentos que se objetan a la Providencia.

El mal moral o pecado, tiene dos condiciones: LEY MORAL Y LIBERTAD EN SU INFRACCIÓN: si no hubiese ley moral, no habría mal moral, si no hubiese libertad en la infracción, no habría pecado (nadie culpa al niño que no ha llegado al uso de razón, o al infeliz demente que la ha perdido). Al crear Dios a los seres intelectuales, era imposible criarlos exentos de toda ley moral. Un ser inteligente debía estar dotado de LIBERTAD DE ALBEDRÍO: por lo mismo que es capaz de considerar los objetos bajo aspectos diferentes, de proponerse varios fines y de aspirar a ellos por distintos medios, era preciso que tuviese libertad, sin la cual no hay elección.

AQUÍ ESTÁ PUES LA SABIDURÍA: Resulta pues que, supuesta su existencia, la criatura intelectual podía pecar; y que para evitarlo era preciso que se la despojase del libre albedrío, esto es, que se mutilase su naturaleza. He aquí a donde viene a parar el argumento contra la Providencia: a la alternativa de exigir que Dios no criase ningún ser intelectual o que los criase sin libertad. Si todo vale, no hay verdadera libertad de elección.

Los enemigos de Dios, olvidan también, intentando prescindir de la ley moral y de la libertad, dos hechos que son como los polos del mundo intelectual: EL MÉRITO Y EL DEMÉRITO.

28/4/10

El progreso moderno: El humanitarismo y el eclecticismo


Sí, la razón filosófica moderna ha hecho muchos progresos; se progresa en la civilización moderna, EN LAS ESPECULACIONES DE LA MENTIRA, EN LA MALA FE, EN EL GOCE DE LA MATERIA, EN LAS INJUSTICIAS, EN LA INMORALIDAD, EN LA LICENCIA LIBERTINAJE, EN LO ABSURDO DE LAS IDEAS, EN LO QUIMÉRICO DE LAS CÁBALAS, EN LAS DEMENCIAS DE POSEER ORO, EN LA IMPUDENCIA DE LAS AFIRMACIONES, EN LAS FÁBULAS INVENTADAS Y ENSEÑADAS POR CATEDRÁTICOS DE HISTORIA EN LAS CÁTEDRAS PÚBLICAS, SE PROGRESA EN LOS SOFISMAS DEL RAZONAMIENTO, EN LA PROSTITUCIÓN DEL TALENTO, EN EL ABUSO DEL LENGUAJE, EN LA INSOLENCIA DE LA BLASFEMIA, EN LOS ROBOS SACRÍLEGOS, EN EL ÚLTIMO EXCESO DEL MAL; EN USURPACIONES, EN EL IMPERIO DE LA FUERZA BRUTA: en una palabra, el progreso que tanto se blasona, es el progreso del mal cuyos genios son los "filósofos ateos".

Si se le deja, en no pocos años acabará en Europa y el mundo con la Religión, base del edificio social, y por consiguiente con todo orden, que es la esencia de la Belleza, con toda civilización, con toda sociedad, con la humanidad entera acabará también. LA IMPIEDAD ES LA BASE DEL PROGRESO MODERNO, LA AVARICIA DESBORDADA Y LA SENSUALIDAD SIN LÍMITES: he aquí la causa de que el paganismo esté hoy triunfante después de haber sido sepultado por el Catolicismo al pie del Gólgota.

Todas las falsas doctrinas que hoy levantan cabeza en medio del Catolicismo con escándalo de la Cristiandad, vienen del protestantismo liberal, y se propagan y se imponen por el auxilio prestado por los violadores de todo derecho como el mejor medio de hacer ateos a los pueblos y necesarios a los tiranos, como los que por equivocación OCUPAN UN TRONO HACIENDO IMPÍA A UNA NACIÓN CRISTIANÍSIMA, con la hipocresía mas refinada que jamás presenciaron las columnas que sostienen el firmamento, y la avaricia sin límites.

A ESAS TIERRAS DE HEREJÍA ES A DONDE VAN A BUSCAR UTOPÍAS ESOS TRISTES TRAFICANTES DE IDEAS, QUE ESPECULAN SOBRE LOS PENSAMIENTOS AJENOS, INCAPACES DE PRODUCIR COSA ALGUNA POR SÍ MISMOS.

De allí nos vienen las dos grandes sectas: EL ECLECTICISMO: que ha llegado a ser después Racionalismo, no es mas que el filosofismo de la razón crítica, de la razón pura de Kant, puesto al alcance de los ateos. EL HUMANITARISMO: es el panteísmo nebuloso de Fichte, Krausse y Hegel, demostrado con sus abstracciones vacías de sentido, convertidas en realidades sensualistas; por la pretendida regeneración del hombre y la sociedad.

Ambas dos, son la misma cosa: al partir de la negación que el hombre es la obra de Dios, quiere hacernos creer en la monstruosidad de que el hombre, salido no se sabe de dónde ni cómo, era primitivamente un ser salvaje; esto es hacer la apoteosis de la razón, la deificación del hombre y el aniquilamiento de Dios. AMBAS DOCTRINAS, SON EL ARTE DE ELEGIR ENTRE TODOS LOS ERRORES, CON EXCLUSIÓN DE LA VERDAD. Los humanitaristas son mas extravagantes si cabe: reducen todos los panteísmos a querer establecer lo sensible como base única de toda moral, de toda ley, de todo deber; convertir la sociedad humana en una aglomeración de dementes coléricos, persuadir que hay que entregarse a las pasiones para armonizar a estas mismas pasiones, y luego divinizarlas y santificarlas como santifican a los regicidas.

LA RAZÓN HUMANA SE AFANA EN BUSCAR EN LA TIERRA LO QUE DEBE ESPERAR EN EL CIELO; AL HOMBRE PIDE LO QUE DE DIOS RECIBIR DEBE.

Salvo rarísimas excepciones, ni ellos mismos creen en sus propios sistemas, pues a lo que aspiran es a que esas doctrinas les sean útiles; nacen para vivir a costa de los bobos. Su eclecticismo, su racionalismo, su parlamentarismo, la libertad y el bien público, etc...etc...etc...son voces con que deslumbran a los necios: y ellos mismos se mofan de todo lo que dicen. El conde de Maistre al hablar de los filósofos del S. XVIII, dice: "Ni uno solo conozco que merezca el título de hombre de bien". La pretendida independencia de su razón no es mas que el servilismo de esta misma razón a toda clase de errores; la esclavitud de sus pasiones y vicios, ésta es su independencia. La fuerza tan ponderada de su carácter es débil, pusilánime, pues ningún esfuerzo saben hacer para elevarse sobre sí mismos. El sofisma, la seducción y la anarquía forman su bello ideal.

No hay medio de encontrar dos filósofos modernos que estén de acuerdo con su propia razón, por eso es tan fácil refutarlos por sus propios principios, pero aun así, LA HEREJÍA, EL ISLAM Y AUN LA IDOLATRÍA, LOS ENCUENTRAN TOLERANTES, INDULGENTES, HASTA BENÉVOLOS; MAS CON RESPECTO AL CATOLICISMO, SOLO LE PROFESAN UNA ANTIPATÍA HORRIBLE Y VENGATIVA. El error, cualquiera que sea su forma y su traje, los atrae, los interesa, los arrebata y los deja encantados como se quedó Don Quijote en el encantamiento de la cueva de Montesinos.

Seres pobres, pobres seres.

26/3/10

¡Despierta, sana Juventud!


Hoy se concibe el morir por una "revolución social" o por un "mejoramiento técnico y económico de la humanidad", y no se concibe la idea de dar la vida activamente por la extensión, ni tan siquiera por la defensa de la fe, y menos aun por la unidad de la iglesia verdadera.

¿Dónde están hoy los valores de honestidad, fidelidad, lealtad y bravura? virtudes eternas sobre las cuales han de montarse necesariamente las naciones. ¿cómo se encuentra la juventud, no solo española, sino de cualquier nación cristiana, con respecto a esos valores? parece que hoy se ha dispuesto todo para que el hombre vaya en el sentido contrario: Los valores religiosos, ya solo son de exclusiva utilidad personal, ya no sirven para montar un sistema social y menos aun para presidir una empresa de cruzada. Eso sí, que nos toquen el IVA y entonces ¡voto a bríos! habremos de movilizar al país, que no se diga que el pueblo español carece de valores (económicos).

La Patria es un concepto tan relativo hoy, que no merece la pena molestarse por él ¿para qué? según algunos, todo patriotismo entraña una grave herejía nacionalista, y no se admite que el concepto de Patria-Nación para los españoles, sea substantivamente católico y, por lo tanto, ortodoxo. Si por la religión no cabe hablar de exaltación, lucha y sacrificio de la vida, menos aun por la Patria, que es cosa ya pasada de moda. Lo militar y lo heróico son aberraciones de la especie humana...no deben ser toleradas en el hombre moderno.

En el fondo, los jóvenes de ahora son iguales a los de todas las épocas, y la causa de ese estado que en algunos sectores se percibe no está en ellos mismos, sino en sus maestros en la vida (en el concepto amplio del término: tanto en la escuela, como en los seminarios, como en la Universidad, como en el hogar), elementos fracasados de las generaciones anteriores que tienen en su alma la amargura de las cosas fallidas, inútiles o contradictorias. De los desvaríos que ellos tuvieron en su día, serán culpables, los que no supieron inculcarles ideales serios, firmes o elevados, o ellos mismos si por soberbia se rebelaron contra las enseñanzas de la Historia.

7/1/10

La Naturaleza de las cosas


Decía Balmes: Como los seres se diferencian mucho entre sí, en naturaleza, propiedades y relaciones, el modo de mirarlos y el método de pensar sobre ellos, han de ser también muy diferentes. Quien aplicase a las ciencias políticas y morales el método matemático, caería en grandes errores; y quien juzgase el mérito de una obra literaria por un análisis metafísico o dialéctico, se parecería a quien hiciese la autopsia de un cuerpo vivo.

En las ciencias que versan sobre objetos necesarios, es preciso atenerse al enlace de las ideas puras. En las que tienen por objeto la naturaleza, es preciso fundarse en la observación. En las que versan sobre el hombre, se debe estudiar el corazón humano. En las morales, se ha de atender a los eternos principios de la razón, ilustrados con las tradiciones universales, y sobre todo por la Religión cristiana.

De nada sirven todas las reglas, si el hombre no está poseído de un profundo amor a la Verdad, y si no sabe despojarse de sus pasiones para ver en las cosas lo que hay realmente, y no lo que él desea que haya.

24/11/09

Familia Vs. Revolución (IIª parte)


La revolución moderna no es hoy mas que una agresión política o social, y ha vuelto a convertirse en lo que fue su nacimiento hace casi 5 siglos (con la Reforma protestante), una agresión religiosa. La Revolución acata cualquier forma de gobierno, ya sea republicano, constitucional, monárquico ¿qué le importa? lo acepta todo, hasta el despotismo, especialmente el despotismo. Una sola cosa le repugna, el reinado de Jesucristo por la Iglesia y en la Iglesia; y así es como prosigue y ataca sin descanso, la acción de la Religión católica en la familia.

¿Qué es lo que mas interesa a la familia directamente? lo que la funda y constituye: el matrimonio. Si las costumbres relativas al matrimonio se corrompen, la familia se corrompe. He aquí por qué los ateos atacan el matrimonio y lo ponen en cisma, para que desaparezca la virtud, el orden, y en su lugar entren el vicio y la guerra.

Los hombres, como los pueblos, están atacados de no sé qué terrible necesidad de cambio y de inestabilidad; y esta perpetuidad y universalidad del desequilibrio viene a ser una perpertua y universal ruina de la sociedad.

La educación moderna, anula la acción de los padres sobre sus hijos, a la edad en que las impresiones son mas profundas, y en el periodo en que es mas decisiva la formación de la vida; es por tanto la educación hoy, fatal para la familia y la sociedad.

En nuestra época, hay dos grandes tendencias que aunque a primera vista parezcan contradictorias, son ambas enemigas declaradas de la familia: la una es el MARXISMO, la otra el EGOÍSMO LIBERAL: el egoísmo solitario y estéril es antisocial, y como tal es enemigo de la familia; es el monstruo destructor de la familia criado en el S. XVIII y creciente en el XIX: esto es, el marxismo y el egoísmo del dinero con su dios Deleite.

La disminución del espíritu familiar, es el progreso del marxismo y del liberalismo; a medida que éstos suben, aquélla desciende. El que ama la familia odia el marxismo; el que quiere el marxismo aborrece la familia; el marxismo es el anexionista de la familia: cuanto mas crezca, otro tanto baja la dignidad del hombre, la familia; y otro tanto sube la impiedad, el crimen, la corrupción, la barbarie, etc...revestidas hoy con el traje de la moda del "estado democrático y de derecho". Todo esto, en pos de una idea, la de dar libertad a los pueblos y hacer la felicidad de la Humanidad.

¡Vivan la falsa libertad, los adelantos del siglo, sus luces, su cultura, su progreso indefinido con su igualdad, legalidad de justicia, derecho y fraternidad de los seres del linaje humano!. ¿Dudáis sobre ello? en todas partes veréis lo mismo adonde quiera que alcance su maquiavelismo, ateísmo e hipocresía.

23/11/09

Familia Vs. Revolución


LA FAMILIA ES LA TRADICIÓN, TRADICIÓN DE LAS CREENCIAS, DE LAS COSTUMBRES Y DE LA SANGRE; TRADICIÓN DE LAS GLORIAS, DE LOS NOMBRES, DE LOS HONORES, DE LAS VIRTUDES Y DE LOS RECUERDOS; Y TODO ESTO QUIERE DECIR UNA MISMA COSA: AMOR, ESTIMACIÓN Y RESPETO DE LOS ANTEPASADOS: ESTO ES, DE LO MAS CONSERVADOR Y GENEROSO QUE HAY EN LA FAMILIA.

Cristo no es solamente en la familia un manantial de vida que la regenera, es un modelo que transforma, modelo de perfección que la eleva hacia Dios haciéndola a su semejanza, porque Él es la perfección misma, porque es el mismo Dios. La familia que no se ha hecho sobre el modelo de Jesucristo, o que le repudia después de haberle conocido, casi siempre se desfigura a sí misma, y cae debajo de la humanidad.

Cristo es la fuerza que la defiende; allí donde se encuentren muchos seres predestinados a la asociación, es preciso que haya una fuerza central que retenga todos los partidos en la unidad, es decir, en la fuerza misma que viene del centro. Lo que retiene al cuerpo en la unidad, las almas, es la atracción, y lo que constituye la unidad es el amor. La familia es en su esencia misma, un centro de amor, Y ÉSTE ES EL MISTERIO DE SU FUERZA. Hay en el orden natural un amor que la Providencia coloca en el corazón de los padres, de las madres y de los hijos, y que es para toda la familia una natural salvaguardia. Pero en el estado de la civilización actual, que lleva al hogar doméstico tantas causas de división, es preciso que la familia busque su fuerza y su punto de apoyo en otro amor superior a la naturaleza y a la humanidad: Cristo.

CON LA REVOLUCIÓN, SE VIOLÓ EL ASILO SAGRADO QUE GUARDA EL EJEMPLAR DE TODA SOCIEDAD BIEN CONSTITUIDA, INTENTANDO CAMBIARLO TODO, O, MEJOR DICHO, DESTRUIRLO TODO, QUE ES SU FIN.

Toda secta revolucionaria es distinguida por su audacia e insolencia, así como por sus enormes atentados contra todo, por mas sagrado y santo que sea, como es la familia.

Una de las grandes cosas que protegen a la familia y que la familia protege es, con el amor y respeto a las tradiciones, el respeto y el amor de los antepasados, como dijimos al principio. La Revolución odia la Tradición, la empuja resueltamente como el antagonismo del progreso porque, según la ciencia revolucionaria, lo que es tradicional no puede ser progresivo y viceversa. Un viento salido del Infierno lo impulsa por todos lados a la destrucción de todo lo antiguo y a la exclusiva glorificación de los crímenes modernos y errores, que es toda su historia (revolucionaria): desprecio bárbaro de todo lo que no parte de nosotros mismos; es decir, de las creencias, de las costumbres, de las leyes, de las glorias de los ancestros, y como consecuencia inevitable, de nuestros antepasados mismos; guerra a muerte a todo principio de orden, a toda noción de derecho legítimo, de moral, de ciencia, DE LIBERTAD VERDADERA, de felicidad humana: la destrucción es su fin y ésa es su bandera.

En toda doctrina revolucionaria, siempre habrá otro principio disolvente de la familia: el ataque de la propiedad, del derecho de poseer, de transmitir libremente sus bienes. ¡Ah, señores! cultivar el campo que hemos heredado de nuestros padres y transmitirlo a una posteridad amada, si no aumentado por el trabajo, enriquecido al menos con nuestro sudor: ¿hay algo, excepto la Religión, mas conservador y progresivo bajo el punto de vista de la familia? La propiedad es además, el culto de los antepasados, y el amor a la propiedad, el culto y el amor a la familia. La propiedad es el sacrificio de los padres, convertido para los hijos en el sustento diario; es el amor de aquéllos perpetuándose por medio de la beneficiencia; es la tierra que conserva la huella de sus pasos, el surco de su trabajo, la corona de su industria; es el suelo asegurado por los abuelos bajo la planta de su posteridad que crece bendiciéndolos: ES EL PRESENTE, EL PASADO Y EL PORVENIR de la misma familia, que viene a unirse y reconocerse en un mismo punto del espacio; es el sitio donde nace y se desarrolla en la estabilidad tendiendo una mano a los antepasados y otra a los hijos; es, ya lo véis, LA TRADICIÓN.

La ciencia revolucionaria, al negar la propiedad, o lo que a ella se refiere, al limitar en la familia el derecho de poseer y transmitir esa posesión, rompe esa cadena material que une la familia a la tierra, como la Religión la une al Cielo...y no esperéis, no, revolucionarios armados con fusiles y bayonetas, que esos tiempos ya pasaron, observarlos en los prestamistas bancarios (nuestros bancos usureros en general), en nuestros gobiernos y oposiciones, en nuestra leyes y constituciones actuales, etc...AHÍ ESTÁ EL MAL REVOLUCIONARIO HOY.

(Continuará...)