24/8/09

La Rosa de Oro


La primera Rosa de Oro con que fue honrado un monarca español, fue entregada por el Papa Eugenio III a don Alfonso VII el Emperador, rey de León y de Castilla, en el año de 1152.

La Rosa de Oro es una condecoración creada por el Pontificado; extraordinariamente preciada, se concede muy rara vez.

Dicha Rosa representa a Jesucristo, quien dijo de sí mismo: "Yo soy la flor del campo y el lirio de los valles".

Don Alfonso VII estaba casado con doña Berenguela, reina dotada de peregrina hermosura, hasta el punto de que cuando una dama de la época era elegante y bien parecida, solía decírsele: "Estáis hecha una Berenguela".

Andaba don Alfonso luchando contra los moros almorávides, y no queriendo someter a su esposa doña Berenguela a las durezas de la guerra, la dejó en Toledo con las damas de su Corte. Los almorávides, que lo supieron, se dirijieron hacia la ciudad imperial para apoderarse de la reina.

Cuando ésta lo supo, mandó a un embajador que les saliera al paso y los disuadiese de seguir adelante. Los almorávides no le hicieron caso y continuaron el camino hacia Toledo. Doña Berenguela tuvo un gesto arrogante: reunió a todas sus damas de honor, bajó a la puerta del Alcázar y esperó a los moros.

Cuando éstos llegaron al Alcázar estaba la reina de pie, vestida de blanco y hermosísima, junto a sus damas, y adelantándose, les dijo a los almorávides:
- ¿Tan valientes sois que venís a apoderaros de una mujer indefensa, cuando tenéis al Rey a unas leguas de aquí? ¡Id a buscarle y probaréis vuestra valentía!

Los almorávides humillaron la cabeza y se retiraron avergonzados ante la majestad de aquella serena mujer.

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