1/12/09

La Libertad


El antagonismo entre la libertad y la autoridad no es mas que un sueño de niño, que a una licencia anárquica la llama libertad social. La verdadera libertad nace por sí sola del ejercicio regular de la verdadera autoridad; así como el libertinaje nace del ejercicio de la anarquía revolucionaria.

La palabra LIBERTAD es sin disputa una de las que encuentran en el fondo de la naturaleza humana, los ecos mas retumbantes y las mas profundas simpatías. El hombre se siente una fuerza libre y de ese sentimiento es de donde saca el respeto que se tiene a sí mismo y el que concede a los demás. Por nuestro estado de decadencia y de perversidad, está el desorden en la naturaleza humana; el hombre, bajo la inspiración del orgullo aspira a una expansión ilimitada de esta fuerza que constituye su majestad personal; no quiere límites para su libertad, porque no los quiere para su personalidad: he aquí la causa del libertinaje, de la libertad licencia, que es la practicada por los "civilizados" a la moderna.

Los revolucionarios, haciendo de la palabra libertad un velo para su malicia, velamen habentes malitiae libertatem, las pasiones tiránicas enarbolan su bandera para llamar a los hombres a una emancipación ilimitada y a una licencia indefinida. Por eso los libertinos ocultan su verdadero significado a las muchedumbres, pues son utilizadas como instrumentos de sus maquiavélicos proyectos, les hacen creer que los hacen libres; pero en nombre de la "libertad" los esclavizan con sus monstruosas pasiones y con las cadenas de los vicios desenfrenados.

Los revolucionarios se complacen en presentar la libertad humana como el mas perfecto equilibrio de la voluntad suspendida entre el bien y el mal. El libre elector de mal, pues la libertad se convierte en una facultad de elegir, da su sufragio a la proscripción de su libertad, y vota por su esclavitud; cuanto mas voluntariamente se hace orgulloso, sensual, codicioso, egoísta, menos libre es para abrazar la humildad, la moderación, el sacrificio, la virtud: del aumento de su perversidad resulta la disminución de su libertad, y no en vano la verdad infalible ha dicho esta palabra, que nos revela todo el secreto de la libertad humana: "El que peca, es esclavo del pecado". LA OFENSA A DIOS ES LA ESCLAVITUD DEL HOMBRE, Y POR ESTA RAZÓN SON ESCLAVOS LOS REVOLUCIONARIOS; ASÍ COMO TAMBIÉN POR ESTO SON ENEMIGOS DE DIOS Y DE TODO EL GÉNERO HUMANO; Y LA SANTIDAD, COMO PRUEBA DE ESTA VERDAD, NOS DEMUESTRA QUE CUANTO MAS DISMINUYE EL HOMBRE EN SÍ LA FACULTAD DEL MAL, CRECE MAS SU LIBERTAD, Y QUE CUANTO MAS PERFECTO, ES MAS LIBRE, Y CUANTO MAS LIBRE SE CREE FUERA DE ESTO, ES MAS ESCLAVO Y MAS PERVERSO.

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