14/12/09

Fadrique II de Sicilia Vs. Jaime II de Aragón


FADRIQUE II DE SICILIA, creador del escudo antiguo de Sicilia: Las armas de Aragón y el águila negra de los Hohenstaufen.

Tercer hijo de PEDRO III "el Grande", Rey de Aragón y a la vez, tándem demoledor, especie de "duo sacamantecas" indomable del Medievo junto a su amigo y almirante, el mas grande todavía: Roger de Lauria.

Su hermano Jaime II "el Justo", anterior rey de Sicilia, pactó con el Papado la devolución de la isla a los Anjou, siempre en beneficio de la Corona, y en contraprestación, por la posibilidad que le dió el Papa para acceder a los feudos de Córcega y Cerdeña. Bonifacio VIII siempre fue un activo y hábil negociador, ya que logró atraer a su partido, ¡cosa inaudita! a Roger de Lauria y Juan (Giovanni) de Prócida, hasta entonces sus mas acérrimos enemigos. Fadrique o Federico no quiere ceder el reino, como tampoco quieren marcharse (a instancias de Jaime), aragoneses, catalanes y valencianos de la isla: los ha convencido Blasco de Aragón, a las órdenes de Federico y la reina madre Constanza.

Los sicilianos están enojados por haber pactado Jaime la entrega de su isla a los Anjou. Le son leales a Federico; no desean volver a tener gabachos allí, sino que desean estar vinculados a la Corona de Aragón.

Estalla la guerra, muy al pesar de Jaime, pues es Federico su hermano. El dilema es para Roger de Lauria, calabro-siciliano; pero el gran almirante es HOMBRE DE HONOR y se siente obligado a seguir a las órdenes de Jaime II (Jaime le dió libertad para elegir). El de Lauria, al dejar la isla, perdió allí muchos bienes y fortuna, pero los ganó en Valencia. Con gran dolor también, abandona la isla el gran Juan de Prócida, hombre de confianza del rey Pedro. Roger de Lauria y Juan de Prócida se declararon ya en su interior, hostiles a la causa siciliana y pro-aragoneses (Bonifacio VIII le dió al de Lauria, el castillo y la tierra de Aci en Sicilia, vuelto ya el almirante ad apostolicae sedis gratiam et mandata, aunque tuvo que abandonar esas tierras).

Cuando comenzó la guerra civil, nuestros ejércitos y flota, lucharon con poco ímpetu porque se trataba de una guerra entre hermanos. Antes del conflicto, el propio Roger sacó de la isla en barco a la reina Constanza (madre de Jaime) y a su hermana, para ponerlas a salvo por orden del rey aragonés, aun estando en el partido de Federico. Constanza esperaba reconciliar a sus dos hijos (Jaime y Fadrique) y aliviar su propia conciencia volviendo al seno de la Iglesia, incluso estando a favor de su hijo menor Fadrique; por eso acudió a Roma a petición de Jaime para casar a su hija Violante (hermana de los dos "enemigos") con Roberto, hijo del de Anjou (era parte del tratado), a lo que Fadrique no se opuso, pues quería bien a su hermano y nunca quiso enemistarse totalmente con él. Jaime tiene que hacer cumplir la palabra dada al Papa, pero quiere hacerlo de forma comedida. Pronto Federico sufre las primeras derrotas, pese al poco vigor de Jaime (dolorido por luchar contra su hermano)...solo el gran caballero del mar Roger, le anima a poner mas ímpetu (el almirante solo fue derrotado al comenzar el conflicto, por Blasco de Aragón).

Llega Cabo Orlando y soldados que antes habían luchado juntos, se enfrentan ahora. Las naves portaban la misma enseña aragonesa y muchos de los contendientes eran parientes y hasta amigos. Don Jaime, tuvo en la batalla el pie clavado a la cubierta de su buque, por una flecha, pero no dió muestras de dolor. Federico peleó bravamente y quiso morir junto a Blasco de Aragón, pero se rindió al fin fatigado. Fernán Pérez de Arbe no quiso acatar la orden de retirar el pendón real (en señal de rendición), se quitó el casco y empotró su cabeza contra el mástil repetidas veces; murió al día siguiente a causa de las heridas.

Jaime, tras la batalla, estimó que ya había cumplido su parte y no forzó mas las cosas.

En la defensa de Messina, fue cuando se encontraron los dos ROGER: por un lado Roger de Lauria, al servicio de Jaime II de Aragón y por otro Roger de Flor, al servicio de Fadrique II de Sicilia. El germano se distinguió en la batalla; fue almirante de Fadrique y miembro de su consejo, y el propio rey siciliano diole el castillo de Trip, el de Alicata y las rentas de Malta.

Federico, al final aceptó los hechos con resignación y el pacto con el Papa.

Pero tiempo después firmó el tratado de Caltabellotta por el que fue reconocido rey vitalicio (después, vuelta de la isla a los ANJOU)...pero en su lecho de muerte legó el reino a su hijo Pedro (con dos cojones) y Sicilia continuó por varios siglos en la Corona Aragonesa primero, y en la española después.

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